PLUTARCO. El griego metaforizó acerca del tiempo que exige la filosofìa.
05 Julio 2009 Seguir en 

Cuenta Plutarco de una ciudad de leyenda donde las palabras se congelan en épocas de frío y se descongelan al llegar el calor: sus habitantes escuchan en verano lo que se habló en invierno. Es la filosofía, tarea que requiere tiempo para ser asimilada. Esa lenta tarea versa sobre muchos asuntos y uno ellos es nuestra vida, no en plan biológico sino en busca del sentido de la vida y de la muerte, porque con la vida hemos recibido la carga de la acción. Entonces, ¿cómo debo actuar para actuar bien? Cuando la filosofía despliega este tema se llama Ética o Filosofía Moral.
Nicolás Zavadivker, licenciado en Filosofía por la UNT y docente en ella, ha reunido las perspectivas éticas de diversos autores, argentinos y extranjeros, en un volumen de lectura atractiva y alta calidad conceptual. No siempre las compilaciones filosóficas despiertan entusiasmo, pero en ésta los méritos han vencido ampliamente todo eventual reparo. ¿Por qué? Porque hay un hilo conductor que el compilador calibra con su apasionado conocimiento del tema al convocar a colaboradores dispuestos a pensar por sí mismos; de tal modo el libro ofrece un desarrollo superior al de otras empresas similares (que la cortesía aconseja no mencionar).
¿Sobre cuáles problemas éticos filosofan los autores? Una primera gran cuestión es el fundamento de la ética. Fundamento es aquello que sostiene o da cimiento, no en el orden cronológico sino ontológico.
Las ponencias van desde quienes indican tal o cual fundamento hasta quienes piensan que el fundamento en ética es imposible. Los ponentes son Ricardo Maliandi, Samuel Schkolnik, María Zavadivker, Ricardo Guibourg, Gerardo López Sastre, Nicolás Zavadivker, Georg von Wright, Julio Castiglione, Alberto Damiani y Mario Bunge.
La segunda gran cuestión explora los pasos de la ética contemporánea: básicamente, la ética del discurso. Escriben Roberto Rojo, Daniel Kalpokas, Andrés Crelier, Eduardo Barbarosch y Ricardo Salas Astrain.
Y, cuando podrían suponerse bien tratadas las cuestiones éticas, aparecen entrevistas a tres grandes pensadores alemanes: dos fallecidos, Georg Gadamer (la ética como teoría del ethos vigente) y Paul Lorenzen (la ética científica apoyada en la praxis pública); y el otro viviente, Otto Apel (el ser humano está preparado para la ética discursiva).
Sabroso final, pues, gracias al estupendo oficio de Maliandi.
Ante ciertas largas bibliografías no puedo dejar de evocar la aguda reflexión de Jorge Estrella sobre el "citadismo" o hábito de citar. Y hubiera sido útil una tabla de nombres y materias. El compilador confiesa la esperanza de que el volumen sea referente para doctos y neófitos. Su deseo va camino de cumplirse. © LA GACETA
Nicolás Zavadivker, licenciado en Filosofía por la UNT y docente en ella, ha reunido las perspectivas éticas de diversos autores, argentinos y extranjeros, en un volumen de lectura atractiva y alta calidad conceptual. No siempre las compilaciones filosóficas despiertan entusiasmo, pero en ésta los méritos han vencido ampliamente todo eventual reparo. ¿Por qué? Porque hay un hilo conductor que el compilador calibra con su apasionado conocimiento del tema al convocar a colaboradores dispuestos a pensar por sí mismos; de tal modo el libro ofrece un desarrollo superior al de otras empresas similares (que la cortesía aconseja no mencionar).
¿Sobre cuáles problemas éticos filosofan los autores? Una primera gran cuestión es el fundamento de la ética. Fundamento es aquello que sostiene o da cimiento, no en el orden cronológico sino ontológico.
Las ponencias van desde quienes indican tal o cual fundamento hasta quienes piensan que el fundamento en ética es imposible. Los ponentes son Ricardo Maliandi, Samuel Schkolnik, María Zavadivker, Ricardo Guibourg, Gerardo López Sastre, Nicolás Zavadivker, Georg von Wright, Julio Castiglione, Alberto Damiani y Mario Bunge.
La segunda gran cuestión explora los pasos de la ética contemporánea: básicamente, la ética del discurso. Escriben Roberto Rojo, Daniel Kalpokas, Andrés Crelier, Eduardo Barbarosch y Ricardo Salas Astrain.
Y, cuando podrían suponerse bien tratadas las cuestiones éticas, aparecen entrevistas a tres grandes pensadores alemanes: dos fallecidos, Georg Gadamer (la ética como teoría del ethos vigente) y Paul Lorenzen (la ética científica apoyada en la praxis pública); y el otro viviente, Otto Apel (el ser humano está preparado para la ética discursiva).
Sabroso final, pues, gracias al estupendo oficio de Maliandi.
Ante ciertas largas bibliografías no puedo dejar de evocar la aguda reflexión de Jorge Estrella sobre el "citadismo" o hábito de citar. Y hubiera sido útil una tabla de nombres y materias. El compilador confiesa la esperanza de que el volumen sea referente para doctos y neófitos. Su deseo va camino de cumplirse. © LA GACETA







