14 Junio 2009 Seguir en 

Es compresible que casi toda la atención del gobierno central con eje en la Casa Rosada esté puesta en el bicentenario de la Revolución de Mayo, con la vista en lo que queda del Cabildo en el otro lado de la emblemática Plaza. Más lejos aparece el bicentenario de la Nación Argentina, independiente, proclamada desde Tucumán, que se cumplirá recién en 2016, año en el que probablemente (no podemos arriesgar certezas) las actuales autoridades no tendrán espacios de poder, como ahora. Tal vez por ello, y porque primero está 1810, las referencias al "bicentenario" estén centradas de ese modo.
Para nosotros, los tucumanos ?y para los argentinos todos- el bicentenario del natalicio de Juan Bautista Alberdi debería ocupar la atención de gobierno y ciudadanía. Al igual que se conmemora muy especialmente en los Estados Unidos el bicentenario del natalicio de Lincoln, aquí se debería poner en actualidad lo alberdiano, con un programa debidamente preparado para que en 2010 se puedan realizar encuentros, conferencias, nuevas ediciones (críticas) de sus libros emblemáticos (Bases?, El crimen de la guerra, etcétera) y se concrete un complejo edilicio de honra al ilustre tucumano en el que se incluya el mausoleo para albergar sus restos, hoy en un espacio de la Casa de Gobierno casi ignorado por la población tucumana.
El Lincoln Memorial, de Washington, tradicional lugar de la capital estadounidense, podría servir para la emulación, y seguir su ejemplo permitiría tributar a nuestro prócer civil el homenaje que promueva el conocimiento de sus ideas, de su obra y de su protagonismo en la formulación de una república federal, con todos los atributos de tal diseño democrático. Organizar y concretar la conmemoración el bicentenario de Alberdi en 2010 será una excelente manera de preparar el segundo centenario de la Declaración de la Independencia Argentina.
Carlos Duguech
Tucumán
Para nosotros, los tucumanos ?y para los argentinos todos- el bicentenario del natalicio de Juan Bautista Alberdi debería ocupar la atención de gobierno y ciudadanía. Al igual que se conmemora muy especialmente en los Estados Unidos el bicentenario del natalicio de Lincoln, aquí se debería poner en actualidad lo alberdiano, con un programa debidamente preparado para que en 2010 se puedan realizar encuentros, conferencias, nuevas ediciones (críticas) de sus libros emblemáticos (Bases?, El crimen de la guerra, etcétera) y se concrete un complejo edilicio de honra al ilustre tucumano en el que se incluya el mausoleo para albergar sus restos, hoy en un espacio de la Casa de Gobierno casi ignorado por la población tucumana.
El Lincoln Memorial, de Washington, tradicional lugar de la capital estadounidense, podría servir para la emulación, y seguir su ejemplo permitiría tributar a nuestro prócer civil el homenaje que promueva el conocimiento de sus ideas, de su obra y de su protagonismo en la formulación de una república federal, con todos los atributos de tal diseño democrático. Organizar y concretar la conmemoración el bicentenario de Alberdi en 2010 será una excelente manera de preparar el segundo centenario de la Declaración de la Independencia Argentina.
Carlos Duguech
Tucumán







