Las empresas visualizan un futuro complejo
Una encuesta realizada por la Fundación Observatorio PyME señala que para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas, en los próximos meses se encontrarán con un horizonte en el que prevalecerán menores ganancias, caídas de ventas y reducción de empleados .
14 Junio 2009 Seguir en 
Una caída de la rentabilidad, la disminución de las ventas y los mayores costos laborales encabezan el ranking de preocupaciones de los pequeños empresarios, según una encuesta realizada por la Fundación Observatorio PyME. Este estudio señala que para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas (PyME), en los próximos meses se encontrarán con un horizonte en el que prevalecerán menores ganancias, menos ventas y menos empleados.
El relevamiento buscó tomarle el pulso a las pequeñas industrias, a través de una encuesta realizada recientemente a 430 PyME. Allí puede verse que el mayor dolor de cabeza para los empresarios es la disminución de la rentabilidad. El 86% de los consultados dice que ese es su principal problema. Luego viene la caída de las ventas, mencionada en el 79% de los casos. Y el 51% teme por el aumento de los costos salariales.
Según el 84%, la rentabilidad actual es sustancialmente peor a la de un año atrás.
Vicente Donato, director de la Fundación Observatorio PyME, observa como dato positivo que la primer medida a la que recurren las empresas para bajar el costo laboral es reducir la jornada, según dice el 49,8% de los consultados. "Es decir que apuntan primero a recortar horas antes que a echar gente", destaca el ejecutivo. Pero como en la encuesta las opciones no son excluyentes, hay otro 30,3% que planea avanzar con las suspensiones, mientras que el 19,7% es más drástico y habla directamente de reducir personal. Y otro 10,9% considera bajar los salarios.
Con este escenario, sólo el 16% planea invertir en el próximo trimestre. Aún así, empiezan a aparecer mínimas señales de que la situación tiende a estabilizarse. El muestreo revela que en abril pasado se frenó la caída de la confianza empresaria que se había observado durante todo 2008. El índice midió 28 puntos en abril, por encima de los 27,2 de noviembre, pero lejos aún de los 42 puntos de hace un año atrás. En esta misma línea, en el último relevamiento, el 70% de las pequeñas empresas considera que la situación del país estará sustancialmente peor en los próximos meses. El dato era más deprimente sobre el final del año pasado: en noviembre el 84,5% tenía el peor pronóstico.
Adonde no hubo mejoras fue en la evaluación que los entrevistados hacen acerca de si invertir es o no una buena decisión. El 87% dice que es un mal momento para comprar maquinarias y equipos, 20 puntos porcentuales por encima del resultado de hace un año atrás.
Se frenan los aumentos
Para los encuestados, los aumentos se están desacelerando. De hecho, declaran que de un año a otro sus costos subieron 31%, mientras que hace un año atrás mencionaban una suba del 51%. Así, la tasa de crecimiento anual de los precios de sus principales productos fue del 12% , contra un 26% de un año antes.
Para el 32 % de los ejecutivos, su facturación disminuirá en los próximos meses. Así lo señala el último Indice Vistage, una consultora que entrevista a gerentes y ejecutivos de todo el mundo. En el relevamiento, realizado entre ejecutivos porteños y bonaerenses, un 38% no espera cambios en la facturación y un 30% confía en que habrá un aumento.
Respecto de la rentabilidad de la empresa, un 38% cree que disminuirá, un 45% opina que se mantendrá y un 17% espera un incremento. Además, un 47% asegura que no hará nuevas inversiones, un 35% asume que invertirá menos y el 18% cree que invertirá más.
El relevamiento buscó tomarle el pulso a las pequeñas industrias, a través de una encuesta realizada recientemente a 430 PyME. Allí puede verse que el mayor dolor de cabeza para los empresarios es la disminución de la rentabilidad. El 86% de los consultados dice que ese es su principal problema. Luego viene la caída de las ventas, mencionada en el 79% de los casos. Y el 51% teme por el aumento de los costos salariales.
Según el 84%, la rentabilidad actual es sustancialmente peor a la de un año atrás.
Vicente Donato, director de la Fundación Observatorio PyME, observa como dato positivo que la primer medida a la que recurren las empresas para bajar el costo laboral es reducir la jornada, según dice el 49,8% de los consultados. "Es decir que apuntan primero a recortar horas antes que a echar gente", destaca el ejecutivo. Pero como en la encuesta las opciones no son excluyentes, hay otro 30,3% que planea avanzar con las suspensiones, mientras que el 19,7% es más drástico y habla directamente de reducir personal. Y otro 10,9% considera bajar los salarios.
Con este escenario, sólo el 16% planea invertir en el próximo trimestre. Aún así, empiezan a aparecer mínimas señales de que la situación tiende a estabilizarse. El muestreo revela que en abril pasado se frenó la caída de la confianza empresaria que se había observado durante todo 2008. El índice midió 28 puntos en abril, por encima de los 27,2 de noviembre, pero lejos aún de los 42 puntos de hace un año atrás. En esta misma línea, en el último relevamiento, el 70% de las pequeñas empresas considera que la situación del país estará sustancialmente peor en los próximos meses. El dato era más deprimente sobre el final del año pasado: en noviembre el 84,5% tenía el peor pronóstico.
Adonde no hubo mejoras fue en la evaluación que los entrevistados hacen acerca de si invertir es o no una buena decisión. El 87% dice que es un mal momento para comprar maquinarias y equipos, 20 puntos porcentuales por encima del resultado de hace un año atrás.
Se frenan los aumentos
Para los encuestados, los aumentos se están desacelerando. De hecho, declaran que de un año a otro sus costos subieron 31%, mientras que hace un año atrás mencionaban una suba del 51%. Así, la tasa de crecimiento anual de los precios de sus principales productos fue del 12% , contra un 26% de un año antes.
Para el 32 % de los ejecutivos, su facturación disminuirá en los próximos meses. Así lo señala el último Indice Vistage, una consultora que entrevista a gerentes y ejecutivos de todo el mundo. En el relevamiento, realizado entre ejecutivos porteños y bonaerenses, un 38% no espera cambios en la facturación y un 30% confía en que habrá un aumento.
Respecto de la rentabilidad de la empresa, un 38% cree que disminuirá, un 45% opina que se mantendrá y un 17% espera un incremento. Además, un 47% asegura que no hará nuevas inversiones, un 35% asume que invertirá menos y el 18% cree que invertirá más.








