La Sociedad de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales, han instituido la fecha de hoy como Día Mundial del Riñón. Con ese motivo, según lo informa nuestra edición de ayer, se busca generar la debida conciencia, en la población en general, acerca de la prevención de las enfermedades renales, cuya seriedad es por todos conocida.
De acuerdo a las estadísticas de tales patologías, Tucumán se ubica en el tercer puesto de enfermos del riñón dentro del cuadro nacional. El primero corresponde a Mendoza, con 913 casos por millón de habitantes; la sigue Neuquén, con 891 casos, y luego se ubica nuestra provincia, con una cifra de 888. Como lo hacen notar los especialistas, para poder enfrentar debidamente las dolencias renales, resulta de fundamental importancia su detección precoz. Hay que recordar que tanto pueden ser propias del riñón, como provenir de otras que inciden en ese órgano vital del cuerpo humano. Esto marca lo imperioso que resulta tomar debida cuenta de las advertencias sobre síntomas y controles que se formulan al respecto: se estima que más de un 10 por ciento de la población adulta está afectada y no lo sabe. Una mesa panel a desarrollarse hoy en la Facultad de Medicina de la UNT, tiene el propósito de ahondar en la problemática.
Pero, al mismo tiempo, la conmemoración del Día del Riñón plantea un asunto que está íntimamente vinculado con las patologías renales. Nos referimos a los trasplantes que, como se sabe, constituyen en muchos casos el recurso supremo para los enfermos de gravedad. De acuerdo a nuestra nota, actualmente hay 185 tucumanos que aguardan la donación de un riñón para ser trasplantados. En el orden nacional, están 5.558 pacientes en lista de espera, de los cuales 4.200 necesitan un riñón que les permita tener una vida plena.
Leyes nacionales han buscado facilitar la donación de órganos, empezando por la del “donante presunto”, que entró en vigencia en mayo de 2006; o la de diciembre de 2007, que habilitó una serie de instituciones -el Correo oficial, el Registro Civil, la Policía Federal- para recibir manifestaciones de quienes deseen ofrecerse como donantes, tanto de riñones como de corazón, pulmón, páncreas, hígado y córneas. El Ministerio de Salud recalcaba, meses atrás, que se había podido dar mayor solidez al sistema nacional de procuración de órganos para trasplante, con logros que iban desde la actitud positiva de los ciudadanos y un mejor nivel de organización sanitaria en las provincias, hasta un registro que garantiza la transparencia de los procesos existentes entre la procuración de órganos y tejidos donados y la efectiva realización del trasplante.
Las facilidades implementadas y las campañas que al respecto se vienen desarrollando, han logrado operar un crecimiento de la donación de órganos. A mediados del año pasado, de acuerdo a las informaciones del Incucai, hubo un incremento del 28 por ciento de donantes, respecto al mismo período de 2007. Sin duda se trata de un progreso, pero es evidente que la cifra debería ser mayor.
Para lograr ese aumento, pareciera adecuada una estrategia de nuevas y masivas acciones de concientización. Esto es, reiterar -aumentadas y ampliadas- las que se han desarrollado estos últimos años, y que consistieron en charlas informativas llevadas a cabo tanto en escuelas como en diversas instituciones, edición de folletos explicativos y recursos similares. Es preciso eliminar las desconfianzas y prevenciones que aún puedan existir, en una cuestión cuyo propósito final no puede ser más elevado: se trata de salvar vidas, nada menos.







