Cartas de lectores

08 Marzo 2009

NO AL INTERNISMO
  Winston Churchill, indiscutible defensor de las democracias con “sangre, sudor y lágrimas”, admitía los defectos de este sistema de gobierno confiando en su capacidad de autoperfección. La democracia nació en la deslumbrante Grecia del siglo V antes de Cristo; sus pensadores le dieron nombre y significado: demo (pueblo) cracia (gobierno). Y engendraron una idea, quizás demasiado grande para la dimensión humana. Nuestro penoso y conflictivo proceso de institucionalización culminó con la Ley Sáenz Peña, que universalizó el derecho al voto y le concedió el carácter de obligatorio, hoy insostenible en una sociedad que, como otras, asume que el ejercicio de un derecho no puede ni debe ser impuesto compulsivamente. En 1912 estábamos entre los mejores países del mundo. Casi un siglo después, estamos entre los peores. ¿Por qué? No dispongo de los medios para contestar tan terrible pregunta, que no entienden no sólo quienes no nos conocen sino tampoco millones de compatriotas que son víctimas de la miseria y de la desesperanza. Las causas vienen de lejos, son muchas y diversas, pero creo que existe una que condiciona y caracteriza las raíces del problema básico: el perverso y eterno internismo del que surgen nuestros lamentables representantes corrompidos. Esto convierte las elecciones en ocasiones para optar por los menos malos, nunca para elegir a los mejores. Y estos viven la amargura de no poder aportar conductas y conocimientos, porque se niegan a pagar el infame precio que siempre exigió la politiquería argentina para digitar a nuestros “conductores” paradigmas del fracaso. Felizmente, existe un camino para salir del infernal laberinto internista: el artículo 40 de la Constitución nacional. Este contempla los mecanismos para someter proyectos de ley a la consulta popular. Poder elegir y no optar es una realidada cuando las entidades intermedias del país se integran firmemente alrededor de un proyecto, que nos permita llevar al poder a candidatos surgidos de concursos de antecedentes y no del servilismo internista.
 
Dante Diambra Caporaletti
Avenida Sarmiento 947
S.M. de Tucumán

ORGULLOSOS

   Pasaron casi cuatro meses de la muerte de mi hijo, y quiero contarles que ese jueves, cuando desapareció en aguas del dique La Aguadita, personal de Gendarmería Nacional participó en su búsqueda durante toda la noche. Por disposición de los instructores de la Agrupación General Heredia de Gendarmería Infantil y en honor a mi hijo, decidieron denominar Ayudante de Primera Franco Alfredo Gelsi a la biblioteca de esa entidad, a la cual mi hijo asistió ocho años. Franco fue un asiduo usuario de esta dependencia de la agrupación destinada a mejorar la calidad de vida de los jóvenes. Allí, acompañado por sus instructores, reforzó su educación y sus principios morales. También aprendió a respetar los símbolos patrios, a honrar a nuestros héroes y a las fechas patrias; a participar de desfiles y a compartir conocimientos y experiencias, junto a sus compañeros, en viajes y campamentos. Como padres y familia nos sentimos orgullosos y damos gracias a Dios por los 16 años que nos regaló junto a nuestro hijo.

Liliana G. Barrionuevo
Mnz. “S”- Casa 19, Bº Soeme
Las Talitas (Tucumán)

CALLE MAIPU

   Se impone que la calle Maipú, de intenso tránsito peatonal y vehicular sea acotada como peatonal, desde San Juan hasta San Martín. En varios sectores de las veredas oeste (lado derecho del tráfico de norte a sur), no llegan a un ancho de 1.5 m; lo cual dificulta la intensa circulación de peatones a raíz de la cantidad de negocios existentes en la zona. Muchos se ven obligadas a caminar por la calle, con los riesgos que ello implica la gran afluencia de vehículos que utilizan esta vía en horario comercial. Las autoridades municipales deben tomar medidas, al menos en horas picos.

Carlos A. Gianserra
Maipú 545
S.M. de Tucumán

DIA DE LA MUJER
   La mujer es heredera de una historia de enormes condicionamientos que, en todos los tiempos y en cada lugar, han hecho difícil su camino... Lamentablemente, a veces, fue despreciada en su dignidad y olvidada en sus prerrogativas. No es fácil señalar responsabilidades precisas, al considerar la fuerza de las sedimentaciones culturales que, a lo largo de los siglos, plasmaron mentalidades e instituciones. Se acentuó un período fecundo de exaltación de sus dones, valores, virtudes y vocación propia de mujer. ¿Cómo compaginar el propio crecimiento? ¿Cómo defender los legítimos derechos? Aunque implique bastante cansancio y mucho malabarismo, para una mujer es fascinante compartir el crecimiento de cada hijo, la sabiduría de la intuición que da el afecto bien vivido y al mismo tiempo animarse a desarrollar la capacidad de iniciativa; el brillo intelectual, la eficacia productiva, el compromiso social, eclesial y político. Permítanme compartir en este Día Interna- cional de la Mujer aquellas palabras de gratitud, sabias y valoradas, pensadas y escritas por Juan Pablo II: “Te doy gracias, mujer-madre, que te conviertes en seno del ser humano, para el niño que viene a la luz y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el posterior camino de la vida / Te doy gracias, mujer-esposa, que unes tu destino al de un hombre, mediante una relación recíproca./ Te doy gracias, mujer-hija, que aportas al conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, generosidad y constancia./ Te doy gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento./ Te doy gracias, mujer, ¡Por el hecho mismo de ser mujer!”

Ana María Ferrari
Santiago 1.517
S.M. de Tucumán

CABALLERO INGLES

   En la edición del 4/3 se publicó un pedido de un “caballero inglés” a los argentinos, para que influyéramos ante nuestro gobierno y lo hagamos desistir de reclamar nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas y así poder vivir como “buenos vecinos”. Como uno de los ciudadanos a los que se dirige, pregunto: “si él fuese asaltado en su casa y desalojado en forma violenta por una mayor fuerza bélica ¿le pediría al usurpador que viva con él, como vecino mientras observa pacíficamente como su casa sigue ocupada?”. También afirma que su país nunca aceptaría un laudo papal. No sorprende a nadie eso con los antecedentes históricos que al respecto registra su país. Enrique VIII, por motivo íntimos, separó el cristianismo inglés del verdadero; tampoco nadie olvida las continuas usurpaciones inglesas en los cinco continentes ni el regreso al puerto del submarino que hundió nuestro crucero General Belgrano en aguas neutrales con la bandera inglesa al tope. Entonces, ¿qué podemos esperar?

Hugo L. Ziegert
Lavalle 84 - 1er piso, Dto “S”
S.M. de Tucumán

INSEGURIDAD

   Es lamentable vivir de la forma en que lo hacemos hoy. ¡Cuanta inseguridad! ¿Cómo es posible que no seamos dueños de nuestra vida? Cada vez que salgo a la calle lo hago con temor y sin saber qué puede pasarme. Me asaltaron varias veces cerca de mi casa. ¿Qué esperan las autoridades para  hacer algo? Cada vez se pone peor. Es aterrador mirar los noticieros. Si los gobernantes no hacen nada, como ciudadanos creo que deberíamos empezar a hacer algo.

María del Huerto Correa
    huertis@hotmail.com

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