UNICO. Su nombre es Heaven Sent Brandy. Tiene 4 años y mide 15 centímetros. Es considerado el perro más pequeño en los récords Guiness. LA GACETA
24 Febrero 2009 Seguir en 

Con bigotes o sin ellos. Petisos o grandotes. Flacos o corpulentos. Claros u oscuros. Peludos o lampiños... Son tantas las opciones, que elegir un perro puede resultar una tarea difícil. Más aún si la intención es que se convierta en una compañía y, lo que a veces parece ser muy importante, que no pase de moda. Aunque suene un poco raro, los canes también caducan. Como la ropa o los estilos de decoración o el televisor.
Aparentemente el reinado del pekinés (aquel pequeño con cara de malo, nariz achatada y flequillo, que era el favorito de muchas señoras) llegó a su fin. Fue reemplazado por el amistoso y peludo caniche toy o mini toy, y en algunos casos, por el yorkshire. El doberman (raza que se hizo famosa durante las guerras mundiales) dejó su lugar a los rottweiler y a los boxer, que son más corpulentos.
La tendencia es comprar las razas pequeñas. Sin embargo, los precios son opuestos al tamaño: cuanto más chicos, más caros. Durante los 80, una raza que no faltaba en las casas que tenían fondo y jardín era el ovejero alemán. Aunque un sector del público los sigue eligiendo como mascotas porque son buenos compañeros, empezó a perder terreno en estos últimos años por sus inconvenientes en las caderas.
Las preferencias actuales indican que los cachorros más vendidos son los boxer y los rotteweilers. A estas dos razas se les suman el golden retriever y el labrador dorado, especialmente en las casas donde hay niños, debido a que son juguetones.
Cómo olvidar, además, a los huskys siberianos, que hicieron furor en los 90 en Tucumán, a pesar de que su pelaje, propio de climas árticos, los hacía sufrir con el calor subtropical de la provincia. Sin embargo, la gente los dejó de buscar porque se trata una raza complicada, porque tienden a escaparse de las casas de sus amos. LA GACETA ©
Aparentemente el reinado del pekinés (aquel pequeño con cara de malo, nariz achatada y flequillo, que era el favorito de muchas señoras) llegó a su fin. Fue reemplazado por el amistoso y peludo caniche toy o mini toy, y en algunos casos, por el yorkshire. El doberman (raza que se hizo famosa durante las guerras mundiales) dejó su lugar a los rottweiler y a los boxer, que son más corpulentos.
La tendencia es comprar las razas pequeñas. Sin embargo, los precios son opuestos al tamaño: cuanto más chicos, más caros. Durante los 80, una raza que no faltaba en las casas que tenían fondo y jardín era el ovejero alemán. Aunque un sector del público los sigue eligiendo como mascotas porque son buenos compañeros, empezó a perder terreno en estos últimos años por sus inconvenientes en las caderas.
Las preferencias actuales indican que los cachorros más vendidos son los boxer y los rotteweilers. A estas dos razas se les suman el golden retriever y el labrador dorado, especialmente en las casas donde hay niños, debido a que son juguetones.
Cómo olvidar, además, a los huskys siberianos, que hicieron furor en los 90 en Tucumán, a pesar de que su pelaje, propio de climas árticos, los hacía sufrir con el calor subtropical de la provincia. Sin embargo, la gente los dejó de buscar porque se trata una raza complicada, porque tienden a escaparse de las casas de sus amos. LA GACETA ©







