Los Angeles.- Fue una fiesta a todo trapo, y ni siquiera el arresto de la estrella Chris Brown por una presunta agresión a su novia Rihanna pudo amargar el festejo de la 51 edición de los premios Grammy. Hubo gran cantidad de emociones, cierta influencia británica, duetos insólitos y alguna que otra vuelta al pasado en la noche más celebrada de la industria de la música en Estados Unidos.
El Staples Center de Los Angeles se convirtió en una gran sala de conciertos, con un notorio despliegue de pantallas y distintos escenarios, en una velada en la que los premios estuvieron muy repartidos entre los británicos Coldplay y el rapero Lil Wayne. Sin embargo, el premio a mejor álbum se lo llevó el dúo formado por Robert Plant y Alison Krauss.
La noche más importante del año para la música dio su inicio con U2, que interpretó la canción “Get on Your Boots”, de su nuevo álbum “Not Line on the Horizon”. Delante de una gran pantalla, Bono le dijo al público que “el futuro necesita un gran beso”.
Whitney Houston, que presentó el primer galardón de la noche, aprovechó la coyuntura para bromear con el cantante irlandés por no haberse puesto las botas y mostrar una pierna al público. Después, la cantante y actriz se fundió en un emotivo abrazo con la ganadora del premio al mejor álbum de R&B, Jennifer Hudson, que hace unos meses perdió a su madre, su hermano y su cuñado en un sonado asesinato. La ganadora de “American Idol” y de un Oscar lucía un traje blanco y negro que parecía un proyecto de origami. Houston, que no soltó la cartera en ningún momento (quizá haciendo alusión a su personaje de la película “Sex and the City”), le dedicó el gramófono de oro a su familia en el cielo con lágrimas en los ojos.
Minutos después, con un traje negro de brillantes, la cantante entonó “You Pulled me Through”, que inevitablemente volvió a llevar a la artista al llanto.
Fue un gran desfile de artistas de gran talla pero también hubo ausencias. Rihanna y su novio Chris Brown, que figuraban entre los artistas que amenizarían la noche, anunciaron a última hora que no estarían presentes. Salieron a cubrir el bache de esta pareja Justin Timberlake y su ídolo de Memphis, el reverendo Al Green, que con “Lets Stay Together” calentaron una velada que llegaba cargada de eventos musicales originales, como no podía ser de otra forma.
La reconquista
Después empezó la reconquista británica con la actuación del líder de Coldplay, Chris Martin, que sentado frente a un colorido piano protagonizó un dueto con el rapero Jay-Z. Sin abandonar el escenario, el británico salió corriendo en dirección contraria para unirse al resto de su banda e interpretar la que sin duda ha sido la canción del año, “Viva la vida”, uno de los temas más celebrados por el público.
Will Champion, el baterista de este cuarteto formado en Londres que además se hizo con el reconocimiento como mejor álbum de rock, se excusó con Paul McCartney por reciclar las mismas chaquetas que lució John Lennon en su álbum “Srgt. Peppers and Lonely Hearts Club Band”.
El desfile de británicos continuó. La vocalista M.I.A. logró subir al escenario y bailar un rap al lado de Jay-Z, Kanye West, T.I. y Lil Wayne a pesar de su avanzado embarazo. Y es que a aunque que la fecha de parto coincidía con la ceremonia, la intérprete de “Paper Planes” decidió no perderse esta gala. Acudió a la cita con zapatillas y una estrambótica vestimenta transparente que marcaba sus senos y su vientre. La representación británica llegó a su máximo esplendor con McCartney, ex el Beatle que supo transportar a la audiencia a los años 60 con el tema “I saw you standing there”. Le acompañó Dave Grohl (de Nirvana) en la batería.
También arrasó su compatriota Adele, que le arrebató a los Jonas Brothers el galardón como artista revelación. Esto a pesar de ya haber recibido el título de mejor interpretación vocal de pop femenina por “Chasing Pavements”. Adele, que acudió a la cita vestida de negro y un tanto desgreñada, interpretó su éxito al lado de Jennifer Nettles.
Se destacó además la puesta en escena de la cantante Katy Perry, que inundó el escenario con un motivo de coloridas frutas, que se repetía en todas las pantallas y en su vestimenta mientras interpretaba el tema “I Kiss a Girl”.
Nueva Orleans también tuvo su homenaje por parte de Lil Wayne, ganador de un Grammy en la categoría de mejor álbum de rap. El tema que protagonizó junto a Robin Thicke sirvió para mostrar las imágenes de la tragedia tras el paso del huracán Katrina hace ya tres años. (DPA)

Los mejores del año, uno por uno
- Grabación del año: “Please Read the Letter”, Robert Plant y Alison Krauss.
- Album del año: “Raising Sand”, Robert Plant y Alison
Krauss.
- Artista revelación: Adele.
- Mejor interpretación masculina: “Say”, John Mayer.
- Mejor interpretación femenina: “Chasing Pavements”, Adele.
- Colaboración pop: Rich Woman, Robert Plant y Alison Krauss.
- Mejor álbum de rock: “Viva la Vida or Death and All His Friends”, Coldplay.
- Album de rap: “Tha Carter III”, Lil Wayne.
- Canción del año: “Viva la Vida”, Coldplay.
- Mejor interpretación country,
dúo o grupo vocal: “Stay”, Sugarland.
- Album de R&B: “Jennifer Hudson”, Jennifer Hudson.
- Mejor interpretación rock a dúo o en grupo vocal: “Sex on Fire”, Kings of Leon.
- Mejor álbum pop latino: “La vida... es un ratico”, Juanes.
- Mejor álbum latino alternativo: “45”, Jaguares.
- Mejor álbum Tropical: “Señor Bachata”, José Feliciano.
- Mejor álbum pop vocal: “Rockferry”, Duffy.
- Mejor canción de rock: “Girls In Their Summer Clothes”, Bruce Springsteen.
- Mejor álbum música alternativa: “In Rainbows”, Radiohead.









