BERLIN.- Al director alemán Tom Twyker le pareció hace algunos años sumamente interesante y extravagante rodar una película en la que el villano fuera un banco. Así nació “The International”, filme que inauguró ayer la 59 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín. Nunca se le hubiera pasado por la cabeza cuando empezó a pensar en el proyecto que el estreno de la película iba a coincidir con una crisis financiera internacional de las proporciones actuales en la que efectivamente los bancos parecen ser los malos de la película.
Pese a ello, “The International”, con el británico Clive Owen en la piel de un agente de Interpol dispuesto a todo con tal de acabar con una entidad financiera corrupta, no tuvo buena recepción por parte de la prensa especializada, que la consideró demasiado parecida a tantas otras películas de espionaje empresarial.
El director de “Corre Lola, corre” y “El perfume” pretendía denunciar un sistema que desde hace tiempo parece estar caduco. La historia se centra en un banco que hace negocios con traficantes de armas y dictadores africanos y que no duda en recurrir a un asesino para quitarse de encima a todo aquel que intente impedírselo.
Rodada en Berlín, Milán, Nueva York y Estambul, la película se presentó fuera de concurso y fue una apuesta de los organizadores de la Berlinale para seguir siendo fieles a su fama de festival con mensaje político. Pero parece no haber surtido efecvto entre los especialistas.
Ni la interpretación de Owen ni la de su compañera de reparto, la australiana Naomi Watts, como representante de la fiscalía de Nueva York, entusiasmaron, aunque sí hubo aprobación generalizada para el trabajo del experimentado actor alemán Armin Mueller-Stahl como ex agente comunista al servicio ahora del banco internacional.
Desesperados entrar
La gran fiesta del cine internacional en Berlín atrae a numerosos apasionados, como Daj, un joven consejero en finanzas que llegó a las 23 del miércoles y durmió en el centro comercial de Potsdamer Platz para comprar entradas para las películas que le interesan.
“Fui el primero en llegar anoche. Dormí hasta las siete de la mañana. Las taquillas abren a las diez. Este centro comercial está abierto toda la noche y ya los vigilantes aceptan que nos quedemos a dormir”, dijo Daj.
En el Potsdamer Platz las banderas rojas y el gran oso de pie que simboliza a la Berlinale están omnipresentes. En medio de los almacenes que comienzan a abrir sus puertas centenares de personas hacen la fila, unas sentadas y otras de pie, esperando pacientemente como Daj.
La competencia oficial por el Oso de Oro comienza hoy con la danesa “Little Soldier”, de Annette K. Olesen, y “Ricky”, del francés Francois Ozon. Además, se exhibirá fuera de concurso “The Reader”, con Kate Winslet, filme nominado a varios Oscar. (DPA y NA-AFP)








