LOS ANGELES.- Una sonrisa cálida, una mirada dulce y un aire angelical no son suficientes para lograr el estrellato en Hollywood. Estos atributos seguramente incidieron para que Anne Hathaway se abriera camino en el cine como muchas otras aspirantes al estrellato. Sin embrago, la neoyorquina ha conseguido la anhelada cumbre: desfilar por primera vez como candidata al Oscar a la mejor actriz. Y lo hará por su papel más oscuro, una drogadicta incapaz de resolver su pasado en “La boda de Rachel”.
De la mano de Jonathan Demme, Hathaway (que nació en Nueva York en 1982) se ha situado como finalista para un premio al que también optan Angelina Jolie (“El sustituto”), Melissa Leo (“Frozen River”), Meryl Streep (“La duda”) y Kate Winslet (“El lector”). Aunque son muchos los que ven a esta última como la favorita para el premio tras alzarse con dos Globos de Oro, no hay que desestimar la fuerza de Hathaway que, tras un breve paso por televisión, tuvo unos inicios de ensueño en el cine.
De princesa a drogadicta
Salió airosa como princesa adolescente dándole réplica a una gran dama del cine como Julie Andrews en “El diario de la princesa”. El director de esta película familiar Garry Marshall dijo de ella que era muy talentosa. “Es una combinación de Julia Roberts, Audrey Hepburn y Judy Garland”, señaló.
Hathaway también desafió a otra de las grandes de Hollywood, la multipremiada y elogiada Meryl Streep, en “El diablo se viste a la moda”. Streep, una de las referencias de la neoyorquina en la actuación, aspira al mismo Oscar que su pupila en la película ambientada en las altas esferas de la moda. La veterana actriz se acaba de llevar el premio del Sindicato de Actores SAG por el cual también concurrían ambas. Mientras en “El diario de la princesa” y en “El diablo se viste a la moda” Hathaway daba vida a una joven despierta, vivaz y responsable, en “La boda de Rachel” la actriz asume su primer papel de entidad emocional. Se mete en la piel de una joven que intenta dejar las drogas y acude un fin de semana a la boda de su hermana. Lo que tendría que ser un encuentro festivo se ve trastocado por las tensiones familiares y los recuerdos dolorosos que giran en torno de su personaje.
Hasta ahora a Hathaway sólo se la relacionaba con interpretaciones amables, como la producción de época “Becoming Jane”, una biografía centrada en la escritora Jane Austen. Su papel más arriesgado había sido cuando se impuso a Sienna Miller para sumarse al reparto de “Secreto en la montaña”, de Ang Lee.
Ya entonces fueron Heath Ledger, Jake Gyllenhaal y Michelle Williams los que acapararon los elogios, (y las nominaciones al Oscar). Sin embargo, no pasó inadvertido su personaje de esposa ambiciosa con una madurez que excedía sus 24 años. Sucumbió al atractivo de las superproducciones basadas en series míticas de televisión. En “El super agente 86” se metió en la piel de la agente 99 y, aunque la película no gozó del descomunal éxito que se esperaba, sí sirvió como poderosa plataforma de promoción. Al parecer va a ir combinando trabajos comerciales como “Guerra de novias” con otras producciones de corte más personal como el filme “Passangers”, del Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez. (DPA)








