Los orígenes de la Serenata a Cafayate tienen mucho que ver con la historia de esa localidad turística.
En la década del 60, encabezados por el bodeguero Arnaldo Etchart y el poeta César Perdiguero, un grupo de jóvenes recorría junto a la luna llena los perfumados ventanales de las mozas de Cafayate. A la voz de “permiso, serenata”, el grupo expresaba en poesía y canto ese amor bohemio.
Así la Serenata fue perdurando en el tiempo hasta que en 1974, Etchart, apoyado por sus amigos, organizó una fiesta para su pueblo, una gran serenata para el trabajador vallisto, que conservara el espíritu de aquella romántica tradición. Ese grupo de jóvenes jamás hubiera imaginado que 35 años más tarde la fiesta duraría una semana y que congregaría a más de 50.000 personas por noche. Además, la gente no sólo participa del festival, sino que también se reúne en casas de amigos, en los campings y a orillas de los ríos para revivir aquellas interminables guitarreadas. Echart es hoy el presidente honorario de la Comisión Organizadora de Serenata.
06 Febrero 2009 Seguir en 
NOTICIAS RELACIONADAS








