COSQUIN.- Los artistas locales que actuaron en el festival de Cosquín regresaron a Tucumán con el recuerdo de la ovación popular y con el reconocimiento de la misión cumplida. Los músicos no olvidan aun el orgullo que le generó representar a una provincia de incisiva raigambre folclórica en territorio cordobés. Si bien no todos tuvieron el privilegio de tocar en el escenario mayor de la tradicional fiesta folclórica, el viaje significó para ellos una rica experiencia donde prevaleció la promoción de la música tucumana y la cultura de una ciudad que siempre ha servido como referente cultural.
El hecho que más llamó la atención fue la convocatoria popular que sucitó la peña “Tucumanos en Cosquín”. El proyecto terminó acaparando la atención de mucha gente y no tardó en convertirse en un éxito. “Nuestra peña fue un claro referente y marcó un hito. Fue un desembarco institucional al que acudíamos; ya no peregrinábamos en soledad con nuestras guitarritas al hombro”, contó Fabio Dip, integrante del grupo Los Arrieros y organizador de la peña por la que desfilaron importantes conjuntos folclóricos y solistas. “Un día fue tal la audiencia que tuvimos que cerrar porque las personas impedían el tránsito de autos”, agregó en diálogo telefónico con LA GACETA.
Cabe destacar que hacía muchos años que Tucumán no contaba con una representación oficial en el festival mayor del folclore.
La peña, a diferencia de las otras, era gratuita y generosa con aquellos músicos que reclamaban unos minutos sobre el escenario. “Vino gente de todas las provincias y esperamos para 2010 hacer algo más grande”, dijo el productor Jorge Molina.
En el rubro de malambo, el joven bailarín Miguel Diosquez Dupuy volvió a defender el premio ‘El Chúcaro’ en el escenario mayor del festival. Tras dos victorias consecutivas en 2007 y 2008, esta vez la suerte no le deparó la misma fortuna. A pesar de todo, Dupuy se mostró feliz y optimista. “Fue una buena perfomance y estoy contento más allá del resultado”, aseguró.
El dúo La Yunta fue otro de los grupos que mereció fuertes aplausos en la peña oficial . “Se me mezclaron muchas emociones ahí arriba porque toqué con mi papá en el 94”, explicó Gustavo Páez, quien compartió escenario con su inseparable compañero Julián Humarán. “Decidimos trasladar Tucumán a ese escenario y nunca dejamos de recordarlo. Es un lugar que abre muchas puertas”, dijo Humarán.
Por otro lado, el músico Julio Palacios recibió ensordecedores vítores con una presentación de aerófonos andinos en el escenario mayor. “Fue un desafío enorme pero la experiencia hizo que todo sea más fácil. Además, el repertorio que elegimos era muy movido y eso a la gente le gustó Espero que nos convoquen el año que viene pero lo importante ahora es que la misión está cumplida”, comentó el talentoso flautista que fue embajador de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán en el escenario mayor. (Especial)










