LOS ANGELES.- Durante los últimos años se ha hablado más de ella por su maternidad, su relación con Brad Pitt, las fotos amamantando a sus mellizos, sus adopciones en países subdesarrollados y sus visitas humanitarias que por sus trabajos en la gran pantalla. Sin embargo, este año Angelina Jolie está nominada al Oscar a la mejor actriz por su interpretación de una madre que lucha por encontrar a su hijo en “El sustituto”, de Clint Eastwood.
En la película, ambientada en el Chicago de los años 50 y basada en una historia real, Jolie da vida a una madre desesperada por encontrar a su hijo desaparecido que se enfrenta a un hecho insólito: antes de reconocer su fracaso, la policía le devuelve a un niño que no es el suyo intentando persuadirla de que es ella quien tiene un problema mental por no reconocerlo.
Con la ayuda de un sacerdote dedicado a combatir la corrupción policial en la ciudad, interpretado por John Malkovich, Jolie emprende una lucha que acapara su total protagonismo en la gran pantalla, dejando apenas lugar al resto de los actores.
Sin embargo, no será nada fácil quedarse con la estatuilla: en la misma categoría compite con Meryl Streep por “La duda”; la aclamada Kate Winslet por “The Reader”; Melissa Leo por “Frozen River” y Anne Hathaway por “Rachel Getting Married”.
Jolie no estaba nominada a un Oscar desde 1999, cuando ganó la estatuilla a la mejor actriz de reparto por “Inocencia Interrumpida”, de James Mangold. Este año se le escapó de las manos el Globo de Oro a la mejor actriz por su interpretación en “El sustituto”, al igual que el premio del sindicato de actores estadounidense.
Jolie, de 33 años, tiene ahora la oportunidad de dar un empujón a su ya reconocido trabajo. O quizá de hacerlo a un lado definitivamente. De hecho, no han sido pocos los rumores e insinuaciones, alimentados por sus propias declaraciones, de su intención de abandonar su carrera artística para centrarse en sus seis hijos, los mellizos Vivienne y Knox y su otra hija biológica Shilo con su pareja actual, el astro de Hollywood Brad Pitt, y los adoptivos Zahara, Maddox y Pax.
Alma de artista
Angelina Jolie Voight nació el 4 de junio de 1975 en Los Angeles, California, en el seno de una familia de actores. Comenzó actuando en 1982 con su famoso padre John Voight, con quien protagonizó desencuentros continuos que la hicieron cambiar oficialmente su nombre y desplazar el apellido de su padre a un segundo lugar. Nunca ha ocultado su adolescencia traumática: resulta raro escuchar que una de las mujeres más bellas del mundo vio desplomarse su autoestima por las burlas de sus compañeros al intentar convertirse en modelo durante la escuela secundaria. Aquella experiencia la convirtió en una adolescente violenta que se autolesionaba.
Su primer papel protagonista llegó dos años después, en la película “Hackers”, donde conoció a su primer marido, Jonny Lee Miller. Tras varios proyectos que no la sacaron del anonimato, su actuación en “George Wallace” en 1997 le valió un premio del sindicato de actores SAG, al igual que su papel en “Gia” poco después. Pero finalmente saltó a la fama mundial tras ganar el Oscar a la mejor actriz de reparto por “Inocencia interrumpida” en 2000, junto a Winona Ryder, y por dar vida a Lara Croft en la película basada en un videojuego “Tomb Raider” (2001). También interpretó a Jane Smith en “Sr. y Sra Smith”, una experiencia que cambió su vida: allí conoció a Brad Pitt, con quien formaría luego una de las parejas más atractivas de Hollywood.Uno de sus éxitos comerciales más recientes fue la cinta de animación infantil “Kung Fu Panda”, de Mark Osbourne, en la que Jolie pone su voz.
Desde el rodaje de “Tomb Raider”, que la llevó a tierras camboyanas, Jolie comenzó a interesarse por la crisis humanitaria y la pobreza en el mundo y se unió al Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Desde entonces, compagina su labor de actriz y madre con una intensa labor humanitaria que la convirtió incluso en ciudadana camboyana. (DPA)








