Le faltó puntería para bajar al "lobo"

Atlético fue amplio dominador de un partido que no perdió gracias a que Ischuk le atajó un penal a Luna. Ver Video

POR MILIMETROS. “Pulguita” pelea la posesión del balón con Mateo. El simoqueño estuvo cerca de marcar, tras un gran remate que dio en el travesaño. LA GACETA / HECTOR PERALTA POR MILIMETROS. “Pulguita” pelea la posesión del balón con Mateo. El simoqueño estuvo cerca de marcar, tras un gran remate que dio en el travesaño. LA GACETA / HECTOR PERALTA
01 Febrero 2009

En la platea techada del estadio Monumental se escuchó una voz popular que dio en la tecla sobre el veredicto final del último partido amistoso que Atlético jugó antes de encarar el inicio de la segunda rueda de la Primera "B" Nacional, el jueves 12 de febrero. "Fue un monólogo". El hincha tenía razón. Atlético fue amo y señor ante un Gimnasia y Esgrima, de Jujuy, muy flojito que, sobre el inicio del pleito, casi abre el marcador luego de una infracción de Damián Musto a Héctor Desvaux, que el juez Farfor castigó con un penal. Pero como suele suceder cuando las papas queman en el José Fierro, Lucas Ischuk se convirtió en héroe y salvó la caída de su valla al contener el débil y anunciado remate de Jorge Luna. Más allá de la valiosa acción de "San Lucas", Atlético no sufrió sobresaltos ni dolores de cabeza, salvo por una que otra desatención durante las jugadas de pelota parada del oponente, pero nada de qué preocuparse.
Por el contrario, el "lobo" de Omar Labruna sí deberá trabajar -y mucho- si pretende quedarse en Primera. Porque ayer, sólo la desdicha colaboró para que Luis Miguel Rodríguez y Claudio Sarría, las figuras de la tarde en 25 de Mayo y Chile, no quemaran la red de Nereo Fernández en más de una ocasión. La acción más clara de la dupla ocurrió minutos antes de que Luna marrara la sentencia máxima. Tras un lateral, "Capé" tocó de primera para "Pulguita", este le devolvió la gentileza al número 10 y esperó la descarga, que llegó rápidamente a los pies del siete. Ya en zona de gatillo, el simoqueño le quebró la cintura a un marcador rival y sacó un disparo inatajable para Fernández.
Sin embargo, el vértice derecho del arco de calle Chile ofició de barrera y evitó la conquista local. Así como la chance fallida de Rodríguez, Sarría también tuvo en sus pies y en su cabeza un par de oportunidades para romper el cero. No hubo caso. Si bien el resultado concluyó en pardas, por actitud y juego, el local mereció la victoria.

Análisis

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Por Leo Noli - Redacción de LA GACETA.

Lo más complicado para un DT, después del receso de las vacaciones, es volver a poner en orden todas las piezas del rompecabezas llamado equipo. Sin embargo, parece que para Héctor Rivoira ese tema no es un dolor de cabeza. Bien predispuestos, sus hombres dejaron en claro que están intactos; que la falta de fútbol en el verano no los hizo olvidar ese final de 2008 con todas las luces.
Es verdad que a los "decanos" le faltó un poco de fortuna para definir el juego, pero también es verdad que nunca sufrieron desatenciones importantes ni desacoples futboleros propios de la pretemporada.
A los jugadores se los notó muy enfocados, como poseídos por esa ansiedad llamada "B" Nacional, un obstáculo compuesto por 19 complicadas fechas.

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