“Pasé frío, calor y hambre para poder llegar a Cosquín”

LA GACETA / FRANCO VERA
LA GACETA / FRANCO VERA
24 Enero 2009

Este año son muchos los tucumanos convocados para participar en el festival folclórico de Cosquín. El cantante y guitarrista Claudio Balzaretti es uno de los afortunados que logró hacerse un lugar en el escenario de la tradicional fiesta cordobesa y asegura que el mérito se hizo realidad a fuerza de pico y pala. “Quedé impresionado cuando lo supe. Estar ahí es un logro inmenso y es el sueño de todo folclorista. Pasé frío, calor y hambre para poder llegar”, contó.
El músico tocará el lunes en la peña del dúo Coplanacu y el miércoles brindará una conferencia de prensa nacional en la peña ‘El Aljibe’ antes de su gran debut en la peña oficial de Cosquín el sábado. Lo acompañarán Marcelo Isasmendi (en guitarra), Cristian Isasmendi (en bajo), Nahuel Alurralde (en percusión) y Luis Orellana (en violín). “Es una doble alegría porque decidieron elegirme por lo que soy y por lo que hago. Siempre construí mi camino con la frente en alto y estoy orgulloso de ser uno más de los que van”, dijo Balzaretti.
Esta será su primera vez en las anheladas tarimas del tradicional festival folclórico y lo primero que acude a su mente es el nerviosismo propio de quien no ha experimentado la gloria de consagrarse en el escenario mayor. “Siento un nerviosismo terrible, pero la gente me ayuda a continuar. Por suerte va a haber mucho público tucumano que nos va a hacer el aguante. Solo no se puede llegar; es necesario el apoyo de la gente, de grupos como ‘La Yunta’ y de personas como Julio Palacios que siempre están al lado de uno”, aclaró. En julio del año pasado el cantante tucumano editó su primer disco que se llamó “Para los amigos del alma”, un trabajo en el que predomina el folclore tradicional y ciertas originalidades contemporáneas como la inclusión de un bajo. “Sobre gustos no hay nada escrito. En el folclore actual todo es válido y bueno; más allá de las opiniones el que elige es el público”, opinó. Este sambero tucumano, como le gusta declararse, descubrió su talento en el seno familiar. “Tengo descendencia directa con grandes músicos como los hermanos Avalos y Helvecia Balzaretti. Desde los ocho años empecé a incursionar en el canto y en el folclore; hoy tengo una gran responsabilidad porque, como muchos otros, voy a representar a Tucumán”, explicó.
El artista tiene previsto tocar el 7 de febrero en la localidad Del Carmen, en Jujuy, y luego en la ‘Fiesta del Queso’, en Tafí del Valle. Sin embargo sus ojos están puestos en Cosquín. “Hay que demostrarle a los cordobeses y al país entero de qué están hechas las empanadas tucumanas”, dijo.

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