“Con su obra invitaba a crear un mundo nuevo”

Tres artistas tucumanos remarcaron la importancia de Dalí para la popularización del arte, lo que lo transformó a él en referente de su época y en un personaje particular. Multifacético.

POR DOS. “La metamorfosis de Narciso” (1937) tuvo también un poema.
POR DOS. “La metamorfosis de Narciso” (1937) tuvo también un poema.
23 Enero 2009

Salvador Dalí es un ícono del surrealismo. En esa apreciación coincidieron los artistas tucumanos consultados sobre la influencia del pintor surrealista, de cuya muerte se cumplen hoy 20 años.
Romina Fillipi, artísta plástica y consejera de la UNT, le dijo a LA GACETA: “Dalí perteneció al surrealismo, y es desde ahí que hizo su aporte, no sólo como artísta, sino como personaje”.
Admitiendo ser una gran admiradora del catalán, Filippi recalcó su importancia en un plano que iba más allá de sus dotes artísticos. “Su puesta en escena estaba en todo lo que hacía, todo en él era arte, todo giraba en torno al arte”, aseguró.
Jorge Lobato Coronel, artista plástico, también considera que la influencia de Dalí en el surrealismo es bastante amplia. “Fue importante como artista, y como performer, además claro de la producción masiva de sus obras”, explicó.
Su multifacético trabajo también es reconocido por Marta Salinas, artista plástica y curadora. “Era un artista que no funcionaba aislado. Además de sus pinturas, estaba vinculado al cine, a la literatura”, señaló.
Aunque no se sienta particularmente influenciada por su trabajo, Salinas remarcó: “logró obras con elementos que a otros no se les habrían ocurrido”.
Los sueños y lo onírico son marcas que todos los artistas mencionaron como característico del pintor y del movimiento.
Su popularidad, la cual ganó justamente por esta combinación de características que lo hacían un personaje como pocos, es apreciada por los pintores tucumanos, ya que consideran que facilitó a la difusión del arte. “Dalí hace que el movimiento surrealista se haga más conocido”, mencionó Salinas.
“Su manejo con la prensa hizo que él mismo se haga arte. Se convirtió en un referente, y llegó a un nivel popular. Cuando se habla de arte todo el mundo piensa en él, hace de puente para que la gente conozca a otros artistas”, analizó Lobato Coronel.
Finalmente, ubicándolo como un ícono, Filippi señaló: “es un ídolo y me encanta; además fue muy importante para el momento histórico el discurso del surrealismo, de lucha, para parar la violencia, la tristeza. Con su obra invitaba a crear un mundo nuevo. Nos dediquemos a soñar”.

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