Javier Peñoñori brindará un recital en homenaje a Yupanqui

"Acá se mantiene el folclore. En Buenos Aires sólo importa lo rentable", dijo el músico porteño. Opinó sobre la actual situación de su arte y se mostró feliz de volver a Tucumán.

A PURA ZAMBA. Javier Peñoñori extraña nuestra provincia cada vez que se va. “Me siento tucumano”, aseguró.
A PURA ZAMBA. Javier Peñoñori extraña nuestra provincia cada vez que se va. “Me siento tucumano”, aseguró.
23 Enero 2009

Javier Peñoñori es guitarriasta, compositor y escritor. Tres talentos que unidos completan las ansiedades creativas de este artista originario de San Pedro, Buenos Aires. Hace 12 años que visita Tucumán acompañado de su guitarra para demostrar su pasión por el folclore, el tango y la música clásica. Esta vez, su regreso se enmarca en el homenaje a Atahualpa Yupanqui, que se celebrará el sábado a las 21 en el Teatrino del Agua, en la ciudad de Simoca.
Allí, el músico cerrará los festejos por el 101 aniversario de esta leyenda del folclore nacional. "Me enorgullece mucho que me hayan invitado. Esto demuestra que todavía la gente desea continuar con algo que no debería terminar jamás y que refleja a simple vista la responsabilidad de poder compartir un tributo que no sólo es fuente de innovación sino riqueza cultural", explicó. Con apenas cuatro años empezó a tocar la guitarra guiado instintivamente por las canciones de Yupanqui y los rasguidos de Andrés Segovia. Desde entonces ha logrado afirmar sus convicciones respecto del folclore actual y a los festivales que lo promocionan. "Hoy se busca el camino rentable. Se trata de hacer dinero y dejar contento al turista; nada más que eso. Creo que para mantener el patrimonio cultural los festivales de folclore deben dejar de hacer plata con el turismo y deben fomentar un nuevo acceso, sin exclusividades y sin discriminación. Hoy se utilizan nombres de músicos importantes para hacer negocios. Recuerdo que hicieron un festival bajo el nombre de un reconocido folclorista y terminaron invitando a La Mosca...", dijo Javier con un tono de voz que no ocultó la ironía.
Para Peñoñori, el suelo tucumano se ha convertido en los últimos años en una necesidad indispensable de inspiración y en uno de los pocos pueblos que reconoce los valores de la tradición. "Siento la enorme necesidad de estar en contacto con este paisaje, con su geografía y con su gente, que es en definitiva la fuente irremplazable para alimentar la inspiración y la composición. Cuando me alejo lo extraño y siento que soy tan tucumano como cualquiera que haya nacido acá", aseguró.
El músico se presentará también el sábado 31 en La Cabalgata, en Acheral. "El artista no existe si no comparte con la gente", concluyó.

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