El primer paso ya se dio. Después de varios meses en la búsqueda de un mejor empleo, se consiguió pautar una entrevista. Es la firma en la que cualquier trabajador con pretensiones de crecimiento le gustaría estar. ¿Qué es lo que debo hacer en la entrevista para no desperdiciar esta oportunidad? Esa es la pregunta con la que se enfrentan los jóvenes profesionales ante lo que consideran la oportunidad de su vida.
La asesora especializada en Inserción laboral y Desarrollo de carrera de la consultora Cvana, Ana María Gueli Enriquez esboza 10 claves para alcanzar la meta deseada:
1. Venda los beneficios que tendrá la empresa al contratarlo; el error más común es hablar de las virtudes que posee y limitarse a describirlas, en lugar de enfocarse en los beneficios que obtendrá la empresa si lo selecciona. Acuérdese de que si vende un auto no lo describe en base a los materiales con que está hecho, sino en base al poco mantenimiento que necesita, o a lo bien que se sentirá la persona conduciendo un auto tan funcional. Esto mismo deberá transferirlo a la experiencia de la entrevista.
2. Busque compradores reales; este es otro error frecuente: se busca trabajo en sectores con los que el perfil no concuerda. Busque en aquellos en los cuales se valorice su experiencia y su formación. Estos dos últimos factores deben coincidir con las necesidades de la industria, empresa o sector. Para ello será necesario chequear sólo o con la ayuda de terceros (es lo más recomendable esto último) el nivel de empleabilidad que posee, además del conocimiento del mercado laboral. Sólo bajo estas condiciones podrá competir.

3. Conozca a sus compradores. Es vital saber lo más que se pueda sobre el potencial empleador, ya que esto ayuda a entender el rol que ellos esperan que juegue en la empresa.
4. No deje que el entrevistador haga todas las preguntas. Trate de reconocer qué tipo de persona están buscando: asegúrese de hacer preguntas abiertas que conduzcan a una conversación. Para saber qué es lo que ellos necesitan, escuche atentamente; luego cuénteles cómo puede darles solución a sus problemas.

5. Mantenga el foco. Es importante en una venta y por lo tanto en una entrevista mantener la conversación focalizada en porque usted es el mejor para el puesto.
6. Identifique su valor agregado, sus competencias, aquello por lo cual lo elegirán y haga un listado; busque ejemplos prácticos para que su selector pueda visualizar su accionar. Elija los mejores tres motivos e incorpórelos en su entrevista.
7. Su currículum, ¿qué representa? ¿Es claro, concreto y tiene la información necesaria para que una persona sin conocerlo decida convocarlo? Es el mejor folleto de venta que recorre escritorios y pantallas de PC sin que su dueño esté presente para aclarar o explicar nada.
8. Un vendedor, un buen vendedor, hace seguimiento de sus posibles clientes, sin desanimarse cuando llama y le dicen que no o que todavía no se han decidido; él sabe que si es perseverante alguno de sus clientes se decidirá.
9. Que otros vendan por usted. ¿Quienes? Su red de contactos. Ellos hablarán de usted y por usted cuando no esté presente, por lo tanto su red deberá ser amplia, deberá estar presente siempre en cada uno de sus miembros,
10. Muéstrese seguro durante la entrevista deje que vean que es una persona que sabe lo quiere y el empleo que pretende lograr.
El factor humano
Hasta aquí se planteó cómo debe actuar un postulante a cubrir un puesto laboral. ¿Y la empresa, el empleador, qué debe hacer? Según Matías Huergo Cornejo, experto de la Asociación de Recursos Humanos de la Argentina (Adrha), el primer paso en el manejo y la gestión de los equipos de trabajo en orden a que alcancen los objetivos que la organización fije es la exteriorización en forma repetida de la importancia que el factor humano tiene para el éxito de la organización.
Los líderes y organizaciones que priorizan a la gente lo demuestran de distintas formas, y ello es fundamental para atraer la atención de profesionales valiosos que estén en el mercado:
Garantizando el acceso directo al CEO (gerente general de una empresa).
Estableciendo canales de comunicación permanente acerca del progreso de la compañía en sus distintas áreas.
Valorando la opinión de los colaboradores, a través de encuestas, evaluaciones o desayunos con directivos, entre otras actividades.
"Pero el signo más importante que debe transmitir una organización que elige implementar una política orientada a la gente es el compromiso de sus líderes y ejecutivos con esos valores y con un estilo de management que los refleje y ponga en práctica en el día a día", concluyó Huergo Cornejo.







