HEROE. Antonio Díaz trabaja desde hace 8 años en Investigaciones. Aquí aparece en un coletivo similar al que persiguió para evitar un delito.
30 Enero 2003 Seguir en 

Una joven de 16 años estuvo ayer a punto de vivir una horrible experiencia, de la que fue salvada por un policía que apareció en el momento justo. Por el hecho fue detenido un hombre que ya tendría antecedentes delictivos.
A las 7, Esteban Villafuerte manejaba un interno de la línea 4, en el que llevaba seis pasajeros. Entre ellos estaban Guillermo Barraza, Raúl Enrique Ruiz y Claudio Fabián Sosa, además de la adolescente, cuyo nombre se reserva por razones legales. Otros dos hombres también iban en la unidad. Estos dos se pararon en cierto momento y exhibiendo armas de fuego, redujeron a todo el pasaje y obligaron al chofer a variar su recorrido, haciéndolo que girara por el pasaje Díaz Vélez al 2.800. Un vecino advirtió que algo malo estaba pasando y corrió hasta la casa del policía Antonio Ubaldo Díaz, a quien le avisó lo que ocurría.
Mientras tanto, los delincuentes se habían apoderado del dinero y de los efectos personales de los pasajeros y del chofer, y luego uno de ellos se bajó y huyó. Pero el otro tenía otros planes. Llevó a la adolescente a la parte posterior del ómnibus y la obligó a que se quitara la ropa. La joven se negó y él le dio un culatazo en la cara. Entonces ella se desvistió. "Ustedes no hagan nada", les dijo el delincuente a los otros pasajeros y a Villafuerte quien, además, por una orden, había detenido la marcha. Justo cuando estaba por concretar la violación apareció Díaz, armado con su pistola reglamentaria y con una escopeta. "Lo vi por la ventanilla y le grité. Entonces él se largó por la puerta y empezó a correr. Me hizo varios disparos. Después de correr 150 metros me volvió a disparar, y ahí yo respondí con la escopeta, que tenía postas de gomas. Le di en las nalgas, él cayó y lo detuve", relató Díaz. El acusado fue identificado luego como Edgardo Alberto Ponce, de 21 años, conocido "El Santiagueño", quien quedó a disposición del fiscal de Feria, Horacio Villalba.
Díaz, casado y con seis hijos, aseguró que hizo lo que cualquier otro hombre hubiera hecho en su lugar. Pero seguramente la joven, a él, le va a estar por siempre agradecida.
Muestra de gran valor
Antonio Ubaldo Díaz tiene 37 años, y hace 13 que es policía. A lo largo de su carrera arriesgó muchas veces su vida. Pero ayer vivió una experiencia por la que se ganó, además del respeto, la admiración de propios y extraños. Dando muestras de un gran valor evitó que un delincuente violara a una joven en el interior de un colectivo, a la vista de los otros pasajeros y del chofer, quienes eran amenazados por el agresor con un revólver.
Díaz es cabo primero y, desde hace ocho años trabaja en Investigaciones. "La verdad es que me dio mucha bronca cuando vi lo que estaba por hacer. Cuando lo corría él me hizo varios disparos, y yo me defendí con la escopeta. Con postas de goma lo herí y cayó al piso. Después tuve que salvarlo a él porque la gente lo quería linchar", relató "Horqueta", como lo conocen en la Policía.
El violento ataque ocurrió en el pasaje Díaz Vélez al 2.800. A las 7.30, un vecino le advirtió a Díaz -quien permanecía en su casa- que estaban asaltando un colectivo de la línea 4. "Me subí a mi auto y lo empecé a perseguir. Cuando me acerqué vi que la tenía a la chica desnuda, y que a los otros también los había hecho desvestir. Yo le grité y él salió corriendo. Si llegaba un minuto después, la hubiera violado", explicó el policía, quien se convirtió en el héroe del día para las personas a las que salvó y para sus propios compañeros.
A las 7, Esteban Villafuerte manejaba un interno de la línea 4, en el que llevaba seis pasajeros. Entre ellos estaban Guillermo Barraza, Raúl Enrique Ruiz y Claudio Fabián Sosa, además de la adolescente, cuyo nombre se reserva por razones legales. Otros dos hombres también iban en la unidad. Estos dos se pararon en cierto momento y exhibiendo armas de fuego, redujeron a todo el pasaje y obligaron al chofer a variar su recorrido, haciéndolo que girara por el pasaje Díaz Vélez al 2.800. Un vecino advirtió que algo malo estaba pasando y corrió hasta la casa del policía Antonio Ubaldo Díaz, a quien le avisó lo que ocurría.
Mientras tanto, los delincuentes se habían apoderado del dinero y de los efectos personales de los pasajeros y del chofer, y luego uno de ellos se bajó y huyó. Pero el otro tenía otros planes. Llevó a la adolescente a la parte posterior del ómnibus y la obligó a que se quitara la ropa. La joven se negó y él le dio un culatazo en la cara. Entonces ella se desvistió. "Ustedes no hagan nada", les dijo el delincuente a los otros pasajeros y a Villafuerte quien, además, por una orden, había detenido la marcha. Justo cuando estaba por concretar la violación apareció Díaz, armado con su pistola reglamentaria y con una escopeta. "Lo vi por la ventanilla y le grité. Entonces él se largó por la puerta y empezó a correr. Me hizo varios disparos. Después de correr 150 metros me volvió a disparar, y ahí yo respondí con la escopeta, que tenía postas de gomas. Le di en las nalgas, él cayó y lo detuve", relató Díaz. El acusado fue identificado luego como Edgardo Alberto Ponce, de 21 años, conocido "El Santiagueño", quien quedó a disposición del fiscal de Feria, Horacio Villalba.
Díaz, casado y con seis hijos, aseguró que hizo lo que cualquier otro hombre hubiera hecho en su lugar. Pero seguramente la joven, a él, le va a estar por siempre agradecida.
Muestra de gran valor
Antonio Ubaldo Díaz tiene 37 años, y hace 13 que es policía. A lo largo de su carrera arriesgó muchas veces su vida. Pero ayer vivió una experiencia por la que se ganó, además del respeto, la admiración de propios y extraños. Dando muestras de un gran valor evitó que un delincuente violara a una joven en el interior de un colectivo, a la vista de los otros pasajeros y del chofer, quienes eran amenazados por el agresor con un revólver.
Díaz es cabo primero y, desde hace ocho años trabaja en Investigaciones. "La verdad es que me dio mucha bronca cuando vi lo que estaba por hacer. Cuando lo corría él me hizo varios disparos, y yo me defendí con la escopeta. Con postas de goma lo herí y cayó al piso. Después tuve que salvarlo a él porque la gente lo quería linchar", relató "Horqueta", como lo conocen en la Policía.
El violento ataque ocurrió en el pasaje Díaz Vélez al 2.800. A las 7.30, un vecino le advirtió a Díaz -quien permanecía en su casa- que estaban asaltando un colectivo de la línea 4. "Me subí a mi auto y lo empecé a perseguir. Cuando me acerqué vi que la tenía a la chica desnuda, y que a los otros también los había hecho desvestir. Yo le grité y él salió corriendo. Si llegaba un minuto después, la hubiera violado", explicó el policía, quien se convirtió en el héroe del día para las personas a las que salvó y para sus propios compañeros.







