Cristina quiere proteger el empleo y la producción
El Gobierno enviará hoy al Congreso una batería de proyectos para incentivar la repatriación de capitales y fomentar la acción de las PyME. Ante la UIA, la Presidenta abogó por articular "un trípode virtuoso" entre los empresarios, el Estado y los trabajadores. Los detalles.
BUENOS AIRES.- En un intento por amortiguar el impacto de la crisis financiera internacional en la producción y en el empleo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer la creación del Ministerio de la Producción (estará a cargo de Débora Giorgi) y el lanzamiento de un conjunto de medidas de regularización tributaria, incentivo a las PyME para la creación de empleo y repatriación de capitales depositados en el exterior. Al disertar en la clausura de la Convención Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), la jefa de Estado también advirtió que el Gobierno no permitirá que los empresarios afecten la estabilidad laboral ni los salarios de los trabajadores para hacer frente a la crisis, al sostener que “nadie puede salvarse a costa del otro”.
“De ninguna manera vamos a permitir que los sectores más vulnerables de la sociedad sean afectados por la crisis”, sentenció Fernández de Kirchner, acompañada en el estrado por miembros de su Gabinete, el gobernador Daniel Scioli y el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain.
Frente a un público de industriales expectantes por escuchar medidas gubernamentales para enfrentar los coletazos de la crisis internacional, la jefa de Estado anunció que hoy enviará al Parlamento de un proyecto de ley que incluirá medidas de regularización tributaria, promoción del empleo registrado y repatriación de capitales y cuyo resultado fiscal será coparticipado a todas las provincias. Sobre el primer capítulo, la Presidenta sostuvo que se buscará “un alivio fiscal” para los empresarios a fin de que las deudas impositivas “no sean un corset para el desarrollo y para el crecimiento”.
El blanqueo
Para fomentar el empleo, la jefa de Estado anticipó que a las PyME con hasta 10 trabajadores que sean blanqueados se les condonará toda la deuda que posean en materia laboral. También se beneficiará a los empresarios que creen nuevas fuentes de trabajo, ya que durante el primer año del contrato deberán pagar sólo el 50% de las contribuciones patronales y el 75% durante el segundo año. “Habrá una salvaguarda para evitar que se cambien viejos por nuevos trabajadores porque (los empresarios) son todos buenos pero, si se los vigila, son mejores”, advirtió.
Finalmente, la primera mandataria anunció beneficios tributarios para los argentinos que declaren los activos que tienen depositado en el exterior y que decidan repatriarlo para invertirlo en sectores de la producción. De esta reducción impositiva quedarán excluidos ex funcionarios de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial para que, según aclaró, “no haya confusiones ni malos entendidos”. En un discurso de 40 minutos, la Presidenta sostuvo que para enfrentar la actual crisis financiera mundial es necesario “articular un trípode virtuoso” entre empresarios, trabajadores y el Estado, porque enfatizó: “hoy más que nunca, el principal objetivo es sostener el nivel de actividad y de empleo”. En ese sentido, advirtió a los industriales que “creer que reduciendo el empleo se tendrá más rentabilidad, es repetir recetas que dieron muy mal resultado” en el pasado y subrayó que “no es momento de quejas ni de ponerse a llorar, sino de tomar más fuerza”. Las medidas serán explicadas hoy, en detalle, por el jefe de Gabinete, Sergio Massa y por el ministro de Economía, Carlos Fernández. (DyN-NA- Especial)








