La retención indebida de azúcares de cañeros por parte de ingenios sigue generando preocupación y malestar entre los agricultores del sector azucarero tucumano. La situación fue denunciada días atrás por la directiva del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu) y ahora se sumó al reclamo la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT).
“Productores de la zona central de Monteros y de la zona sur de la provincia en general nos hicieron llegar denuncias por la falta de cumplimiento en tiempo y en forma en la entrega de azúcares por parte de distintos ingenios”, señaló el presidente de UCIT, Sergio Fara. “La situación se agrava en el ingenio Santa Rosa, que no está entregando los azúcares a los cañeros en los términos legales. Para entregarles el producto les exigen que concreten primero el pago de la estadía y del estibaje, algo que no les corresponde porque no se les entregó en el momento que debía ser”, apuntó.
El titular de Cactu, Humberto Gordillo, denunció que algunos ingenios colocaron el azúcar de los cañeros como garantía para la toma de créditos mediante warrants y ahora no tienen recursos para recuperar esos activos. Advirtió que la situación del sector puede volverse “un desastre” si no consiguen que los ingenios les devuelvan los azúcares que retienen. También expresó que le resulta sospechoso que los ingenios no informen aún -como se habían comprometido- sobre las empresas que realizaron las exportaciones de azúcar, como se acordó. En esta línea, no deslizó la posibilidad de que el azúcar que era destinado a la exportación se haya comercializado finalmente en el mercado interno, lo que impulsó a la baja al precio del producto. También Fara se quejó por la falta de información sobre las exportaciones. “Al haberse realizado las retenciones acordadas a los cañeros chicos y medianos, es necesario saber quiénes no llevaron adelante la exportación”, indicó.
En 2009, Tucumán debería obtener caña suficiente como para producir 190 millones de litros de alcohol para mezclar en las naftas a partir de 2010, cuando entre en vigencia la Ley de Biocombustibles. Sin embargo, debido al bajo precio del azúcar los cañeros no pudieron realizar las tareas culturales necesarias en los campos y se prevé, en consencuencia, una caída de la producción de caña. “Se espera una fuerte disminución de la producción cañera en 2009”, vaticinó Gordillo.







