NUEVA YORK.- Las acciones estadounidenses subieron el martes, tras una volátil sesión en la que los resultados mejores que los esperados y las previsiones del fabricante de computadoras Hewlett-Packard (HP) contrarrestaron los temores de que Citigroup y otros bancos puedan llegar a registrar más pérdidas. Las acciones oscilaron en territorio negativo y positivo. Los operadores se tomaron en serio la consigna de que el mercado permaneciera por encima del mínimo de cinco años.
Los títulos de HP, que subieron cerca de un 15%, ayudaron a que el promedio industrial Dow Jones registrara un mejor desempeño que otros índices, debido a que los resultados del fabricante de computadoras subrayaron su resistencia frente a la crisis económica.
"Hay optimismo de que esos mínimos se están manteniendo y por lo tanto tuvimos una escalada de oportunidad", dijo Richard Sparks, analista de acciones de Schaeffer?s Investment Research. "No hubo buenas noticias hoy además de Hewlett Packard", añadió.
Las acciones de Citigroup cayeron un 6% por las preocupaciones de que su plan para recortar 52.000 empleos pueda no ser suficiente para devolver la salud al segundo mayor banco de Estados Unidos.
El promedio industrial Dow Jones subió un 1,83%. El índice Standard & Poor?s 500 un 0,98% y el índice Nasdaq subió apenas un 0,08%.
La incertidumbre sobre la suerte de los miles de millones de dólares en ayuda financiera del Gobierno que buscan General Motors Corp y las otras automotrices también se sumó al nerviosismo general.
Las acciones de GM cerraron con una caída del 2,8%, mientras que los ejecutivos de las "Tres Grandes" automotrices estaban en Washington para pedir al Senado estadounidense la aprobación del rescate. Las acciones de Ford cayeron un 2,3 %.
Rescate, sólo para bancos
Más temprano, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, dijo al Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes que el fondo de rescate por U$S 700.000 millones no debería ser usado para evitar el colapso de las automotrices.
En contrapartida, los principales directivos de las tres automotrices estadounidenses más importantes subrayaron ayer ante el Congreso que la industria corre el riesgo de colapsar si no se les presta una asistencia financiera estatal en forma de un crédito de hasta U$S 25.000 millones. El monto es necesario para sobrevivir la crisis de liquidez, dijo Robert Nardelli, presidente del directorio de la empresa Chrysler ante un comité del Senado estadounidense. Unas 4,5 millones de personas dependen de esta industria. Sin respaldo. Sin respaldo, casi 3 millones pueden perder sus empleos en el curso de los próximos doce meses. Además de Nardelli también dieron sus puntos de vista el presidente de Ford, Allan Mulally, y el presidente del directorio de General Motors, Rick Wagoner. (Reuters-DPA)








