12 Noviembre 2008 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, anunció hoy que el Gobierno renunció a utilizar el paquete de salvataje financiero de U$S 700.000 millones para comprar deudas tóxicas y, en cambio, intentará revitalizar el mercado del crédito para los consumidores.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Economía indicó que utilizará el segundo tramo del paquete, de unos U$S 250.000 millones, para comprar títulos de propiedad de los grandes bancos en problemas. El objetivo será recomponer el crédito para los consumidores, duramente golpeado por la desconfianza que generó la crisis financiera en Wall Street.
Paulson indicó además que el Tesoro no piensa utilizar los fondos del paquete de salvataje para salir a rescatar a las empresas automotrices, las cuales vienen atravesando un duro período de caída de los ingresos y falta de liquidez. "El objetivo del plan era ocuparse de la industria financiera", aclaró, aunque reconoció que los fabricantes de automóviles constituyen una parte clave de la industria del país.
El secretario del Tesoro aseguró además que, en principio, no pedirá una ampliación del programa. "Confío en que, con los U$S 700.000 millones, tenemos lo que necesitamos", indicó. Al mismo tiempo, manifestó que ve signos de mejora "en casa y alrededor del mundo, después de que se dieron los pasos necesarios para evitar un colapso global".
Añadió que su departamento está pensando ampliar las ayudas a instituciones no bancarias -como las empresas que aseguran tarjetas de crédito, préstamos a estudiantes y para comprar automóviles- y en cómo evitar el mayor número posible de desahucios.
Tal como se aprobó el plan a comienzos de octubre, el Gobierno sólo tiene autorización para usar los primeros U$S 350.000 millones. Para acceder a la otra mitad, debe solicitar autorización al Congreso, algo que no está en la mente de Paulson, según dijo. (Télam)
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Economía indicó que utilizará el segundo tramo del paquete, de unos U$S 250.000 millones, para comprar títulos de propiedad de los grandes bancos en problemas. El objetivo será recomponer el crédito para los consumidores, duramente golpeado por la desconfianza que generó la crisis financiera en Wall Street.
Paulson indicó además que el Tesoro no piensa utilizar los fondos del paquete de salvataje para salir a rescatar a las empresas automotrices, las cuales vienen atravesando un duro período de caída de los ingresos y falta de liquidez. "El objetivo del plan era ocuparse de la industria financiera", aclaró, aunque reconoció que los fabricantes de automóviles constituyen una parte clave de la industria del país.
El secretario del Tesoro aseguró además que, en principio, no pedirá una ampliación del programa. "Confío en que, con los U$S 700.000 millones, tenemos lo que necesitamos", indicó. Al mismo tiempo, manifestó que ve signos de mejora "en casa y alrededor del mundo, después de que se dieron los pasos necesarios para evitar un colapso global".
Añadió que su departamento está pensando ampliar las ayudas a instituciones no bancarias -como las empresas que aseguran tarjetas de crédito, préstamos a estudiantes y para comprar automóviles- y en cómo evitar el mayor número posible de desahucios.
Tal como se aprobó el plan a comienzos de octubre, el Gobierno sólo tiene autorización para usar los primeros U$S 350.000 millones. Para acceder a la otra mitad, debe solicitar autorización al Congreso, algo que no está en la mente de Paulson, según dijo. (Télam)
Lo más popular
Ranking notas premium







