Desaparece la voz de Africa

La cantante sudafricana Miriam Makemba falleció por un paro cardíaco. Símbolo de la lucha contra el apartheid. Video de "Pata Pata".

TRASCENDENCIA. Miriam Makeba fue una de las primeras artista que llevó su música nativa fuera de los límites de Africa. REUTERS
TRASCENDENCIA. Miriam Makeba fue una de las primeras artista que llevó su música nativa fuera de los límites de Africa. REUTERS
10 Noviembre 2008

CASTEL VOLTURNO, Italia.- La cantante y luchadora antirracista sudafricana Miriam Makeba, de 76 años, murió anoche en una clínica de Castel Volturno, Italia, tras haber participado de un concierto contra el racismo dedicado al escritor Roberto Saviano, en Baia Verde.

La artista había nacido en Johannesburgo, el 4 de marzo de 1932, y alcanzó fama mundial con su canción "Pata Pata", grabada en 1967. Fue el primer tema africano en llegar a los primeros lugares de los rankings de música pop.

Los allegados a la mujer, que anoche cantó descalza durante casi media hora, ante un caluroso público que la despidió entre aplausos, relataron que luego del concierto se sintió mal.

Sus asistentes pensaron que se trataba de un problema pasajero pero, al ver que no mejoraba, la trasladaron en ambulancia hacia una clínica. Los médicos detectaron que sufría una crisis cardíaca y, aunque la asistieron de urgencia, Makeba no logró superarla.

Alegría y exilio
En la Argentina, el ritmo alegre y pegadizo del "Pata Pata" hizo furor en el carnaval de 1968 y se escuchaba en radios, en disquerías y en boliches. La cantante fue la primera gran figura de su país en sufrir el exilio por su postura contra el apartheid, el régimen segregacionista con el que la minoría blanca, que controlaba la economía y la política, sometía a la mayoría de la población negra. Este régimen fue abolido en 1994.

Hija de un sangoma (sanador místico y tradicional de la tribu xhosa), Makeba grabó su primer disco simple en 1953, junto a los "Black Manhattan Brothers". Seis años más tarde, su carrera dio un salto, cuando participó en el musical "African Jazz and Variety" y en el documental "Come back Africa", por el que recibió invitaciones de todo el mundo.

El músico estadounidense y luchador social, Harry Belafonte, le pidió que lo acompañara en una serie de actuaciones en el Carnegie Hall, de Nueva York.

Segregación
En 1960, el Gobierno de Sudáfrica le revocó su pasaporte cuando intentaba regresar para el entierro de su madre. En 1963 denunció, ante la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la brutalidad policial y el terrorismo que se vivía en su país.

Su trabajo artística progresaba en Estados Unidos al mismo ritmo que su popularidad, a tal punto que su corte de pelo dio origen a la moda "Afro-look", que adoptaron los habitantes afroamericanos.

Makeba contrajo matrimonio con el militante de los derechos civiles, Stokely Carmichael, autor del concepto de "black power" y luego integrante de las "Panteras Negras". Eso puso a la cantante en las listas negras de su país. Esta situación provocó que su compañía discográfica le rescindiera el contrato y le cancelara varios conciertos programados.

El matrimonio decidió entonces mudarse a Guinea, donde Carmichael llegaría a desempeñarse como ayudante del primer ministro, Ahmed Sekou Touré, mientras que su esposa continuó con sus recitales por el mundo. En 1975, la mujer trabajó durante un año como delegada del país en la ONU. Tanta lucha y sacrificio traería sus frutos porque en 1986 la artista recibió el Premio de la Paz Dag Hammerskjold, por su lucha contra el apartheid.

Un año después, su popularidad volvió a crecer cuando apareció junto a Paul Simon en la gira que hizo el cantante norteamericano para promover su disco "Graceland". Estas presentaciones llevaron a que, en 1988, se levantara en Sudáfrica la prohibición de su música.

El apoyo al líder
Tras la liberación de Nelson Mandela de prisión, Makeba regresó a su tierra, donde en abril de 1991 ofreció su primer recital, tras 30 años de ausencia. Al año siguiente, trabajó en el musical "Sarafina" y en 1994 se unió a su primer marido, el trompetista Hugh Masekela, en la denominada "Gira de la Esperanza".

En 1995 creó una organización para recaudar fondos destinados a proteger a las mujeres, pero sin descuidar su carrera musical: en 1997 volvió a cantar con Harry Belafonte en el Madison Square Garden, de Nueva York, y en 2000 se editó "Homeland", trabajo que fue nominado a un premio Grammy como mejor álbum en el rubro Música del Mundo.

La carrera de Makeba no se limitó sólo al canto, ya que escribió dos libros autobiográficos: "Mi historia" y "Mamá Africa", este último publicado en 2004, y en cuya presentación relata que a los 33 años, le diagnosticaron un cáncer cervical.

Sin embargo, la artista, que ofreció su arte en el Vaticano y que fue recibida por líderes mundiales como John F. Kennedy, Fidel Castro, Hailé Selassie y Francois Mitterrand, venció nuevamente a la adversidad y no detuvo su incansable lucha. (Télam)

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