BUENOS AIRES.- Los mayores controles ejercidos por el Gobierno sobre los movimientos con dólares provocaron la desaparición de compradores de la plaza cambiaria, y así la divisa se clavó en $ 3,33, en el último día de la semana.
La presencia de inspectores del Banco Central en la city porteña desalentó las operaciones de gran porte y también provocó la ausencia de pequeños ahorristas que venían realizando compras “hormiga”. En el Gobierno sospechan que muchos de los jugadores fuertes del mercado cambiario carecen de papelería en orden para justificar el origen de los fondos, y por eso optaron por no arriesgarse.
Pero también se preguntan si muchas de las operaciones que se hacían en el sistema se están llevando a cabo ahora en negro, y no precisamente a través de los “arbolitos” que pululan en las veredas del microcentro, sino en sofisticadas “cuevas” de la city donde se mueve mucho dinero. En este marco, el peso argentino ganaba posiciones frente al dólar, amparado en la firme política oficial que controla el mercado de cambios para impedir una caída de la moneda local que genere nerviosismo en la plaza cambiaria.
Operadores sostienen que los controles aplicados por la justicia al mercado de cambios durante la semana, y la política del Banco Central con compras o ventas de dólares de sus reservas, mantienen regulado el valor de la divisa.
En los últimos días se registraron numerosos controles de la justicia a grandes operadores ante presuntas maniobras de evasión fiscal. También se había producido llamados desde el Gobierno a grandes empresas para desalentarlas de comprar dólares, un operativo comandado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. La apuesta oficial es no dejar caer la divisa más allá de los $ 3,40 por dólar. (NA)
08 Noviembre 2008 Seguir en 








