La Policía está segura de que el asalto perpetrado el domingo en un salón de fiestas de Yerba Buena no fue un simple atraco. Sucede que aunque quienes actuaron estaban bien preparados y organizados, se fueron con las manos casi vacías, lo que hace sospechar que actuaron más para intimidar que para apropiarse de un gran botín. Sobre la base de esta hipótesis, en la madrugada de ayer se concretaron ocho allanamientos simultáneos y se arrestaron a dos sospechosos, que durante la mañana fueron presentados en Tribunales.
El domingo a las 7.20, Raúl Griet, gerente del salón de fiestas Terrazas de San José, se encontraba en el local, ubicado en avenida Presidente Perón al 2.300. Junto con él, 15 empleados acomodaban el salón luego de la fiesta que se había desarrollado hasta poco antes. Los asaltantes (al menos cuatro y además una mujer) llegaron en dos vehículos e ingresaron a cara descubierta. Dos de ellos se dirigieron directamente hacia donde estaba Griet y lo encañonaron. En pocos minutos redujeron a todos los empleados, hicieron que se tiraran al suelo, los maniataron y luego los encerraron en un guardarropas, no sin antes despojarlos de teléfonos celulares y del dinero que poseían. A Griet le robaron $ 100.000 en cheques (que no podrán cobrar ya que fueron denunciados) y unos $ 2.000 en efectivo.
Una empleada que había logrado ocultarse llamó a un pariente que vive en la zona, y le pidió ayuda. El hombre salió a la calle y encontró a dos policías, a quienes les relató lo que estaba pasando. Cuando los agentes llegaron, los delincuentes ya estaban saliendo; inclusive, dos de ellos los saludaron. Los policías los persiguieron y se generó un intercambio de disparos, pero finalmente los perdieron.
Frases comprometedoras
La fiscala Adriana Giannoni le encomendó la investigación del atraco a personal de la Brigada Norte, al mando de los comisarios Miguel Luna, Luis Pereyra, Víctor Pacheco y Julio López. Sobre la base de algunas informaciones que recibieron y de un par de frases que, según los testigos, los ladrones dijeron durante el asalto ("ustedes saben por qué pasa esto", "hay cosas con las que no se puede joder"), los policías comenzaron a investigar a ex empleados y a proveedores. Según se informó, se sospecha que un hombre que alquilaba algunos elementos para el salón, y a quien se le había rescindido el contrato, puede llegar a estar vinculado con el atraco.
Luego de analizar la información obtenida por los investigadores, la fiscala solicitó órdenes de allanamiento y la jueza Mirta Lenis de Vera las concedió. Los operativos se concretaron en Floresta, La Ciudadela y en el centro.
Uno de los detenidos es un agente de seguridad privada, a quien se le secuestró una pistola Bersa calibre 380, un bastón de goma y un portaesposas (las víctimas habían afirmado que algunos de los delincuentes utilizaban estos elementos). El otro es un ex proveedor. Además, según los investigadores, los rasgos de los identikits que se esbozaron partir de las descripciones que hicieron las víctimas tienen similitudes con los rostros de los acusados. Ayer ambos declararon en Tribunales y dijeron ser inocentes. La Policía continúa investigando.








