El policía Jorge Agapito Verduguez, acusado de haber matado al adolescente César Navarro Murhell, saldrá en libertad tras haberse cumplido los dos años de prisión preventiva que marca la ley sin haber sido juzgado.
El juez de Instrucción Alfonso Zottoli firmó ayer la resolución que permitirá que el suboficial permanezca en libertad hasta que se concrete el debate oral. El magistrado aceptó así el pedido del defensor del policía, Manuel Pedernera.
El 11 de octubre de 2006, Verduguez custodiaba un local comercial en la esquina de Suipacha y San Martín. En aquel momento, a metros de él, se desató una violenta pelea entre miembros de dos patotas juveniles, conocidas como “La banda del quiosquito” y “La banda del portón”. Según su testimonio y el de algunos testigos, el policía habría intentado separar a los adolescentes, pero también fue golpeado. Entonces sacó el arma e hizo un disparo. En ese momento, en el interior del complejo Avellaneda estaba jugando Navarro Murhell, de 14 años, con su hermanito. El chico recibió el proyectil en el pecho y falleció poco después. Verduguez fue detenido.
El caso causó conmoción por la muerte del niño pero, además, por haber sido derivación de un enfrentamiento entre bandas de adolescentes, algunos de cuyos integrantes, meses después, fueron encarcelados por robos y lesiones.
Las dos posturas
El fiscal Carlos Sale imputó al policía homicidio agravado, y el juez Zottoli dictó prisión preventiva el 8 de noviembre de ese año. El defensor del policía apeló la decisión del fiscal. Los miembros de la Cámara de Apelaciones, Eudoro Albo y Liliana Vitar, respaldaron la decisión de Zottoli, pero la tercera vocal, Elva Graciela Jiménez, consideró que se trataba de un homicidio culposo.
Pedernera afirmó que espera llegar cuanto antes al juicio. “Nosotros creemos que se trató de un accidente. Incluso hay testimonios contradictorios. Entendemos el dolor de la familia de la víctima, pero la familia de mi defendido también quedó destrozada por lo sucedido”, aseguró.








