Asaltó a un taxista, escapóy fue abatido por un vecino

Un adolescente de 17 años recibió un escopetazo cuando intentaba entrar en una casa. El delincuente primero se dio con la resistencia del conductor del auto, que es policía, y luego con la del dueño de la vivienda.

HUELLAS DEL CRIMEN. Con papeles, cubrieron las manchas de sangre. LA GACETA/JOSE NUNO
HUELLAS DEL CRIMEN. Con papeles, cubrieron las manchas de sangre. LA GACETA/JOSE NUNO
02 Noviembre 2008

Varios tiros retumbaron en la madrugada. Preocupados, decenas de vecinos del barrio San Alberto salieron de su casa y se dieron con el terrible cuadro: un joven yacía muerto sobre el camino de tierra. Al parecer, el muchacho, de 17 años, intentó entrar en una vivienda, y el propietario se defendió con su escopeta. Minutos antes, el joven baleado y otros dos hombres habían asaltado a un taxista.
Poco después de la medianoche, Pedro Jorge Lara conducía su taxi Fiat Uno. Cuando llegó a la esquina de Jujuy y pasaje Einstein, tres pasajeros subieron a su vehículo. Los jóvenes le pidieron que los llevara a una plaza ubicada en el barrio San Alberto, a la altura de Jujuy al 3.400.
Cuando estaban por llegar, uno de los pasajeros sacó una pistola 9 milímetros y encañonó a Lara, que es cabo 1º de la Dirección General de Investigaciones de la Policía. A los gritos le ordenó que condujera hacia la esquina de Melián de Leguizamo y Alem, una zona oscura a pocos metros del canal Sur. Allí, los asaltantes le robaron $ 70, el celular y el reloj.
Intentaban sacar la radio del taxi cuando comenzó una pelea. Los investigadores aún no establecieron las circunstancias en las que Lara sacó su arma reglamentaria y comenzó a disparar; no descartan que se haya producido un tiroteo entre el policía y los ladrones. Al parecer, estos intentaron huir. Dos de ellos corrieron hacia el canal Sur y se perdieron entre los matorrales. El restante fue hacia el lado opuesto. Es en este contexto que se supone que intentó entrar a la casa de Sergio Ariel Pinto, ubicada sobre esa esquina. El hombre, que trabaja en una empresa de seguridad privada, se topó con el joven y empezaron a pelear. En la casa estaban también su madre y su hermana.
En determinado momento, Pinto logró tomar su escopeta calibre 12 y disparó en el pecho al delincuente, quien caminó varios metros por la calle de tierra dejando a su paso un reguero de sangre. Antes de llegar a la pequeña cancha de fútbol ubicada a mitad de cuadra cayó de cara al suelo, sin vida.
Según fuentes policiales, el joven baleado fue identificado como José Ariel Villa, de 17 años, domiciliado en calle Alberdi al 2.300.
“(Pinto) es un excelente chico. Sólo se dedica a trabajar -aseguró Mirta Correa, vecina del lugar-. El ya había espantado a un ladrón que le estaba robando a un hombre en esa esquina, la semana pasada. Sacó su escopeta e hizo un tiro al aire”.
Policías de la seccional 9a, a cargo del comisario Raúl Simón, y de la División Homicidios y Delitos Complejos, a cargo del comisario Miguel Gómez, investigan el caso. Por orden de la fiscala Adriana Giannoni, aprehendieron a Lara y a Pinto, y secuestraron las armas. La escopeta está registrada en el Renar a nombre de Pinto. Aún se desconoce si Villa tenía antecedentes.

 

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