La coartada, pensó él, era perfecta: pintó el frente de su casa, colocó unas sillas e instaló una sandwichería. Pero tenía en mente otro negocio: usar el bar para vender drogas. Claro que no sabía que la Policía lo seguía desde hacía meses. Ayer, el hombre, apodado "El Gringo", fue detenido por efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas, que también detuvo a un "socio" del acusado. Durante dos allanamientos, fueron secuestrados medio kilo de cocaína y $ 4.000.
Las investigaciones comenzaron hace unos tres meses. Los policías tenían datos precisos de que el negocio del "Gringo", ubicado en barrio Trulalá, era una "pantalla" para vender droga a cualquier hora. Además, sospechaban que "El Boliviano", domiciliado en barrio Echeverría, proporcionaba la sustancia.
Ayer, el Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Mario Agustín Racedo, libró dos órdenes de allanamiento. A las 15, una comisión de la Digedrop, al mando de los comisarios Fabián Salvatore y Francisco Juárez, entró a la casa del "Gringo", de 54 años. En varios recipientes de plástico en los que aparentaba guardar condimentos para los sándwiches escondía 25 "bochitas" de cocaína; y en su dormitorio, bajo la cama, tenía 34 "tizas". La droga fue valuada en unos $ 6.000. El dueño del local quedó detenido a disposición de la Justicia Federal. Además, fueron demorados seis supuestos compradores, cuya identidad no fue revelada.
Simultáneamente, "El Boliviano", de 40 años, era aprehendido en su casa. Allí, se secuestraron documentos y celulares, que, se sospecha, están vinculados a la causa. Según fuentes policiales, la Justicia Federal había ordenado la captura de "El Boliviano" en marzo de 2007.







