La nostalgia conquistó a unos 20.000 fans en el Personal Fest

Bandas emblemáticas como The Offspring, The Draytones y Jesús & Mary Chain provocaron un torbellino de sensaciones en la primera jornada de la fiesta. Los cuatro escenarios montados en el predio pugnaron por la atención del público. Mercadeo y color.

TORBELLINO DE DISTORSIONES. The Offspring desplegó una muralla de sonido que mantuvo a los fans saltando.
TORBELLINO DE DISTORSIONES. The Offspring desplegó una muralla de sonido que mantuvo a los fans saltando.
02 Noviembre 2008

BUENOS AIRES (Facundo Pereyra, enviado especial).- The Offspring fue un torbellino de distorsiones, una muralla de sonido que mantuvo a unos 20.000 fans nostálgicos saltando y pogueando sin cesar. A la misma hora, The Draytones desparramó frente a 5.000 personas su rock sesentista, pulcro, emotivo y alegre. Así fue la primera jornada del Personal Fest: un tironeo constante entre los escenarios, en busca de recuerdos o de nuevas sensaciones. Pero siempre en movimiento.
Durante más de seis horas, los cuatro tablados pugnaron por la atención del público, aunque en la mayoría de los casos las propuestas de los dos principales fueron demasiado fuertes, y la competencia desigual.

El comienzo
El público, desde temprano, fue pasando al llegar al club por una arcada dividida en dos. Por un lado, alfombras persas y paredes naïf; por el otro, césped sintético y nylon. Y ahí comenzaba la avalancha de ofrecimientos de coloridas chucherías y corbatas que muchos se anudaron al cuello, a la cintura o, como proponía Diego Capusotto en la publicidad del festival, la hicieron vincha/corbata, para estar de “elegante sport”, como propusieron este año los organizadores.
Los promotores de ambos sexos, ataviados ridículamente, combinaron la indumentaria deportiva con elegantes prendas. Ellos fueron los encargados de proponer una fiesta de ida y vuelta con el público desde su ingreso, con ruidos, chistes y buena onda, invitando a jugar o a pasar directamente a la celebración.
La oscuridad, la furia y la distorsión fueron los principales referentes del primer día. Pero las excepciones, como la que propusieron Los Pericos con su canto a la pura vida, o Entre Ríos y Hanna con su pop fresco, propusieron colores diferentes. Lo mismo pasó con los brasileros de Nacäo Zumbi, un rock aspero y duro acompañado con su clásica percusión y mucho baile arriba y abajo del tercer escenario, el único bajo techo.
El magnetismo de viejas y conocidas bandas, como The Offspring y Jesús & Mary Chain se vivió en el club Ciudad de Buenos Aires desde temprano, y las leyendas en las remeras ofrecían una especie de compulsa de preferencias.
En su tercera visita al país, la mítica Jesus and Mary Chain construyó con los primeros acordes sobre el escenario su ya famoso muro de distorsión y acoples, con clásicos como “Snakoriver”, “Just Like Honem” y “Reverence”, con el que cerró su set.

Publicidad

Psicodelia funk
El salto al otro escenario, enfrentado en el campo principal del club, llevó a Spiritualized, una banda demasiado colgada en la psicodelia funk, con coros gospel de lo más sensuales y guitarras fuertes, casi punkies. Media vuelta, y en el central ya estaba The Offspring, con su pegadizo y hitero punk californiano de los 90. Y también sonaron clásicos como “All I Want”, “Gonna Go Far Kid” y “Self Esteem”, por nombrar sólo algunos.
Antes, en esos dos escenarios habían alternado también 7 Delfines, con un Richard Coleman inspirado y enérgico, y Massacre con la festividad intergaláctica siempre como horizonte.
Y los ingleses de The Draytones, relegados al tercer escenario, sorprendieron invitando a cantar a Litto Nebbia, con la aclaración en un forzado español del baterista de que fue una de sus influencias más fuertes. Claro, el violero y cantante es argentino. Con él hicieron un tema propio y tres de Los Gatos Salvajes, que también tocan en Inglaterra.
Las caminatas fueron agotadoras entre escenarios, stands promocionales, de juegos, de comidas y el mercadeo de todos los colores y precios. Y todavía falta la segunda jornada, que también aparece como demasiado ecléctica en la grilla, y con demasiadas cosas para ver y oir.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios