José Azar lleva la música clásica en los genes. Su historia familiar acredita varios músicos y una tradición por lo clásico que hizo mella en este joven pianista de 21 años. De hecho, hace sólo un par de semanas, Azar brindó un concierto en el Festival Musical Llao Llao, en Bariloche. Allí actuó junto al saxofonista santafesino Diego Núñez con quien conforma el Dúo de Cámara Núñez-Azar. La presentación fue en razón de haber ganado el Tercer Concurso Nacional de Música de Cámara en el Plural Cultura Nación 2008. Dotados, según los críticos, no sólo de una técnica impecable, sino también de una simpatía inusual, ambos músicos contaron con la presentación del periodista Nelson Castro. “Fue realmente un placer y un privilegio. No es fácil acceder a conciertos como estos, que tienen un prestigio internacional. Para músicos jóvenes sólo es posible llegar a través de concursos”, contó Azar, quien actuó el miércoles pasado junto al Ensamble Tornasol.
Eso sí, a la hora de elegir los repertorios que interpretará, el joven tucumano se inclina indefectiblemente por lo clásico. “Yo creo que todos los gustos musicales tienen que ver con lo que uno vive en su casa. En mi caso, me he criado escuchando música clásica. Y ahora, que estoy en plena formación, me inclino por supuesto a este tipo de música. Son conciertos que siempre soñé tocar”, comentó. Y, casi como si fuera una consecuencia de lo anterior, Azar aseguró que le gusta la música de Johann Sebastian Bach. “Es difícil elegir un compositor en particular, pero Bach siempre impactó en mi espíritu. Podría decirse que estoy absolutamente subyugado por él. Y también me gustan mucho los románticos alemanes, especialmente Brahms. De hecho, uno de mis sueños es tocar las ‘Variaciones’ de Brahms. Aún no lo pude hacer porque es extremadamente difícil. Pero para eso me estoy preparando. Quiero lograr ese objetivo”, señaló. Y agregó: “otros artistas sueñan con la fama o el dinero. Yo no. Yo sueño con conseguir las herramientas que me permitan interpretar un concierto tan complejo como el de Brahms”. Claro que el gusto musical va evolucionando a lo largo de la vida de todo artistas. “El músico que está en formación tiene que entender que todo va cambiando y que ese tiempo de preparación involucra necesariamente una evolución. En mi caso, esos cambios tienen que ver con la posibilidad de acceder a repertorios variados”, dijo.
Expresivo cada vez que se sienta a tocar el piano, Azar aseguró que lo corporal está al margen de lo que se expresa en la música. “Como intérpretes y músicos estamos en una búsqueda constante a través del complejo universo de las partituras. Lo que nos mueve de alguna forma es el mensaje que trasciende a la música; pero nunca sabremos si es lo que el compositor quiso expresar”, finalizó.








