Fue un mes para el olvido. Al crujido global del crédito, la Argentina le aportó lo suyo: el manotón al derecho de propiedad del ahorro, que precisamente cuidan mucho los países que prosperan.
En el mundo, las inversiones se diversifican en varios instrumentos -los huevos se colocan en muchas canastas- como la jubilación privada en Chile que en 28 años exitosos promedió un 10% anual de rendimiento, por arriba de la inflación en ese país. El sistema fue ratificado por cinco presidentes, incluso tres de la coalición de izquierda. Aquí en dos semanas se tratará lo que oportunamente llevó casi dos años.
La Bolsa de Buenos Aires se derrumbó en el mes, y los peores quebrantos fueron de las acciones energéticas y de los bancos. Hubo una menor caída en las vinculadas al petróleo y se defendieron las agroindustrias. Los títulos públicos locales acumulan pérdidas de default. En este contexto se insinúa la posible recuperación de los commodities y esto deberá sostenerse para evitar el serrucho en la búsqueda de un piso a las cotizaciones globales.
01 Noviembre 2008 Seguir en 







