30 Octubre 2008 Seguir en 
VIENA, Austria.- El austríaco Josef Fritzl, detenido por encerrar a su hija y violarla durante 24 años, también mantuvo cautiva a su madre. El hombre, de 73 años, confinó a la mujer hasta que murió, en una habitación con ventanas tapiadas en su propia casa, según las pesquisas psicológicas.
La madre de Fritzl murió en 1980 en un cuarto en el que no podía ver la luz del sol. El hombre, conocido como el "monstruo" de Amstetten, manifestó a la psiquiatra Adelheit Kastner que quiso vengarse de ella porque no le dio cariño cuando era pequeño. "He odiado a mi madre y la he amado", manifestó, según el protocolo, donde también consta que el hombre señaló que tuvo problemas con las mujeres desde la juventud.
Fritzl permanece en prisión preventiva en St. Polten, desde que en abril se descubrió que mantuvo cautiva durante 24 años a su hija Elisabeth, en el sótano de su casa, donde era sometida a violaciones reiteradas y donde dio a luz a siete hijos, uno de los cuales murió. La acusación contra él posiblemente sea entregada al juez a fines de la semana próxima, aunque no se sabe si el juicio se realizará este año. (Télam)
La madre de Fritzl murió en 1980 en un cuarto en el que no podía ver la luz del sol. El hombre, conocido como el "monstruo" de Amstetten, manifestó a la psiquiatra Adelheit Kastner que quiso vengarse de ella porque no le dio cariño cuando era pequeño. "He odiado a mi madre y la he amado", manifestó, según el protocolo, donde también consta que el hombre señaló que tuvo problemas con las mujeres desde la juventud.
Fritzl permanece en prisión preventiva en St. Polten, desde que en abril se descubrió que mantuvo cautiva durante 24 años a su hija Elisabeth, en el sótano de su casa, donde era sometida a violaciones reiteradas y donde dio a luz a siete hijos, uno de los cuales murió. La acusación contra él posiblemente sea entregada al juez a fines de la semana próxima, aunque no se sabe si el juicio se realizará este año. (Télam)







