BUENOS AIRES.- José Luis Salerno, buscado por la Justicia debido a su presunta vinculación con la ruta de la efedrina y supuestamente involucrado en el triple crimen de los empresarios, se entregó esta mañana en el Juzgado Federal de Campana.
Salerno era socio de Damián Ferrón, una de las víctimas, y está acusado de tener contacto permanente con varios de los involucrados en el tráfico de efedrina a México. Quedó detenido tras presentarse espontáneamente en el tribunal y fue indagado por el juez federal Federico Faggionato Márquez, que la semana pasada había ordenado su captura.

El magistrado comenzó a tomarle declaración alrededor de las 17 en busca de datos importantes en la causa de la efedrina, ya que la investigación por la muerte de Ferrón, Leopoldo Bina y Sebastián Forza está a cargo de la Justicia de Mercedes.
El abogado de Salerno, Hermann Schumascher, adelantó el sábado que su cliente estaba ansioso por entregarse y aseguró que no hay pruebas suficientes que sustenten la orden de detención en su contra. Sin embargo, admitió que los delitos que le imputan a su defendido no son excarcelables.

Uno de los principales testigos de la causa, el médico cirujano Gustavo Ricchiuto, aseguró que Salerno le había referido que Ibar Esteban Pérez Corradi quería matar a Forza, porque lo quería desplazar de la venta de esa sustancia a grupos de narcos mexicanos.
Aportante de contactos
Por otro lado, Sergio Ricardo Martínez, padre del actor Mariano Martínez, se enfrentará mañana en dos careos al cirujano y al cocinero que lo involucraron en el tráfico ilegal de efedrina, causa que lo tiene detenido e imputado.
"Ricky" estará cara a cara con el médico Gustavo Richiutto, primero, y con el cocinero Armando Giulliani, después. El primero mencionó al padre del actor como la persona que iba a entregarle un cargamento de efedrina a Forza para que éste lo vendiera a un mexicano en una cifra millonaria.
Giulliani, quien está detenido y era el "triangulador" de la banda, dijo que Martínez estaba vinculado con el mexicano Jesús Martínez Espinosa, detenido en Paraguay como presunta cabeza de la banda. En su declaración indagatoria, "Ricky" admitió conocer a Forza desde el año 2000, aunque negó tener vinculaciones comerciales relacionadas con la venta de efedrina y se autodefinió como un "aportante de contactos". (NA)}







