Dos autos chocaron en pleno centro

Los pasajeros de un taxi Fiat Uno debieron ser hospitalizados tras la violenta colisión.

SUSTO A LA MADRUGADA. Uno de los vehículos quedó sobre la vereda, a pocos centímetros de la puerta de acceso a un restaurante. LA GACETA/ANTONIO FERRONI
SUSTO A LA MADRUGADA. Uno de los vehículos quedó sobre la vereda, a pocos centímetros de la puerta de acceso a un restaurante. LA GACETA/ANTONIO FERRONI
26 Octubre 2008

El estruendo alteró la tranquila madrugada en el centro. Como consecuencia del impacto, un taxi con tres ocupantes -dos de de los cuales resultaron heridos- quedó sobre la vereda. El otro auto sufrió daños en el chasis, pero el conductor resultó ileso.
A las 3.10, Lauro Bernabé Varela, de 31 años, domiciliado en Saavedra 2.087, conducía su taxi Fiat Uno, dominio HLL-192, acompañado por César Reyna y  Juan Pablo Arias. Iba por calle Laprida de sur a norte. En ese mismo momento, por calle Córdoba, en sentido este-oeste, Héctor Benjamín Fucho, de 28 años, domiciliado en Tafí Viejo, manejaba otro Fiat Uno, color negro, dominio ADY-405. Los testigos dijeron que ninguno de los dos automovilistas frenó; lo cierto es que ambos vehículos chocaron violentamente.
Arias, domiciliado en avenida Independencia al 2.000, y Reyna, que vive en Saavedra al 2.000, fueron llevados de urgencia al Hospital Padilla. Allí, los médicos constataron que los pacientes registraban golpes en la cabeza y en diferentes partes de su cuerpo, pero informaron que su vida no correría peligro.
“Ya no había nadie en el restaurante. Yo estaba del lado de adentro, cerrando la puerta, y vi cómo el auto se acercaba. Por suerte, se detuvo a medio metro de la entrada del local y no se dañó nada”, relató Edgardo Décima, empleado de un restaurante  ubicado en la ochava noroeste de Laprida y Córdoba. “Unos 15 minutos antes del accidente, un auto había chocado otro de atrás en la Laprida. La esquina se vuelve muy peligrosa a partir de la medianoche, cuando ponen en intermitente los semáforos. Todos pasan muy rápido”. Según Carlos Chávez, empleado de una empresa de servicios fúnebres ubicada en la esquina opuesta, los choques no son tan habituales en la zona. “Pero, los fines de semana, a la madrugada, suelen ocurrir algunos”, especificó Chávez. Personal de la seccional 1a, al mando del comisario Carlos Pastor Vallejo, secuestró los vehículos por orden de la Justicia.

 

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