Procesaron a farmacéuticos por la venta ilegal de efedrina a narcos

En el local de los acusados en Capital Federal el jefe de la banda había montado una oficina.

11 Octubre 2008

BUENOS AIRES.- Una pareja dueña de un laboratorio y farmacia del centro porteño, que fue detenida en la causa de los narcos mexicanos que elaboraban metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, quedó procesada con prisión preventiva por el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez.
Se trata de Ana María Nahmod, apodada "Anita La guerrillera", y su ex esposo, Marcos Frydman, dueños del laboratorio y farmacia "Lancestremere", en la que se sospecha que el líder narco Jesús Martínez Espinoza tenía una oficina. El juez dispuso el procesamiento de los dos acusados en la causa iniciada por tráfico y comercialización de drogas.
La defensa de la pareja apeló la medida. Díaz atrás, al allanarse los domicilios de Frydman y Nahmod la Policía halló, además de documentos relevantes para la causa, varios gramos de efedrina. Martínez Espinosa está sindicado como líder de la banda de narcos mexicanos que fue desbaratada el 17 de agosto pasado.

Distintas fases
Se sospecha que los responsables de la farmacia vendieron 300 cajas de un medicamento del que los narcos extrajeron seudoefedrina para elaborar metanfetamina en cocinas descubiertas en dos casas de Pilar, alquiladas por el propio mexicano. Nahmod y Frydman admitieron que conocían al mexicano Martínez Espinoza, aunque dijeron no saber nada de su vínculo con actividades de narcotráfico. Según la investigación, los mexicanos llevaron adelante una fase experimental, en la que extraían seudoefedrina de medicamentos de venta libre, con la que luego elaboraban las drogas.
La segunda fase de producción de la banda, ya más sofisticada, fue en el laboratorio instalado en una casa quinta de Ingeniero Maschwitz, el más grande de drogas sintéticas descubierto en América Latina. Allí los narcos elaboraban la droga en base a efedrina pura, obtenida mediante trianguladores que le compraban a grandes droguerías y luego la desviaban al mercado ilegal. En este punto es donde se cree que puede existir un nexo entre los narcos y el triple crimen de General Rodríguez, ya que se sospecha que Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina estaban por iniciar negocios con el sindicado gerente local de la banda, Marcelo Tarzia, para la provisión de efedrina al cartel. (Télam)

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