11 Octubre 2008 Seguir en 
Se movió con una impunidad increíble durante dos días, siempre cerca de su casa. Este detalle -más la denuncia que realizó en la edición de ayer de LA GACETA una de las víctimas que lo había reconocido- determinó su detención. "Menos mal que lo atrapó la Policía y no yo, porque si lo agarraba iba a pasar una desgracia", aseguró María Evangelina Olivera, la mujer a la que el asaltante, conocido como "Alfonsín", atacó el miércoles.
El delincuente ya tiene antecedentes delictivos. Es conocido en Los Pocitos y en el barrio Las Rosas. "No le importa nada. La mayoría de los delincuentes respeta por lo menos a los vecinos, pero este no. Espero que no salga rápido", se quejó Margarita Ibáñez, una vecina. El muchacho, de 25 años, ingresó el miércoles en el almacén de Olivera, en la esquina de Thames y pasaje Cruz Varela. Apenas la mujer lo vio lo reconoció: "¡ay, no!, ¡otra vez no!", había exclamado. El ladrón le apuntó con un arma de fuego a ella y al cliente Darío Rojas. Les robó dinero (más de $ 3.000), un traje del marido de Olivera, un equipo de música, y los zapatos y la moto de Rojas. En cierto momento pretendió ingresar en una habitación en la que dormía la hija de la mujer, pero ella lo enfrentó. "Antes de entrar ahí me vas a tener que matar. Ahí no hay plata, andate de acá", le dijo. "Alfonsín" la golpeó en distintas partes del cuerpo (está embarazada), pero ni así pudo acceder a la pieza, por la resistencia que opuso ella. Finalmente escapó.
Mientras las víctimas hacían la denuncia en la comisaría de Yerba Buena (allí tiene otra casa Olivera), el asaltante utilizó la moto de Rojas para perpetrar otros asaltos. El jueves a las 7 atacó a un chico de 15 años en Emilio Castelar y Alberdi. Luego de amenazarlo le robó la mochila y el teléfono celular. Horas después, a las 10, se detuvo frente a una camioneta que estaba estacionada en el pasaje Chazarreta al 2.000. En el vehículo estaban Susana Díaz y Berta Barros. El delincuente estaba acompañado por una menor. Las mujeres intentaron defenderse, pero el asaltante golpeó a Barros y escapó llevándose dinero. En el medio se dio tiempo para llamar a Olivera y a Rojas por celular. "Nos dijo que nos iba a matar si no levantábamos la denuncia. Yo le dije: ?vení, hacete el macho aquí. Te quiero tener dos minutos delante de mí?. Es un caradura", dijo indignada la mujer.
El jueves a la noche, a la moto se le terminó la nafta y en vez de cargar más combustible el ladrón le ordenó a su cómplice que dejara el vehículo en la casa de una mujer en Los Pocitos. "Me dijo que tenía problemas mecánicos, y yo le creí. Nunca me imaginé que era robada", dijo la mujer. Lo que no sabía "Alfonsín" era que tanta actividad ilegal lo perjudicaría. La Policía estaba tras sus pasos a causa de las múltiples denuncias y finalmente lograron atraparlo ayer a la mañana. Una comisión del Area Investigativa de la seccional 6a, al mando de los comisarios Víctor Zamorano, Ricardo Ledesma, José Díaz y Heberto Cortez lo atrapó cuando llegaba a su casa. También se detuvo a su cómplice, y se recuperó la moto y un equipo de música. "Más vale que ahora no salga de la cárcel. Si lo dejan suelto, yo lo voy a estar esperando", dijo Olivera, mientras veía cómo trasladaban detenido a "Alfonsín" hacia el Palacio de Tribunales.
El delincuente ya tiene antecedentes delictivos. Es conocido en Los Pocitos y en el barrio Las Rosas. "No le importa nada. La mayoría de los delincuentes respeta por lo menos a los vecinos, pero este no. Espero que no salga rápido", se quejó Margarita Ibáñez, una vecina. El muchacho, de 25 años, ingresó el miércoles en el almacén de Olivera, en la esquina de Thames y pasaje Cruz Varela. Apenas la mujer lo vio lo reconoció: "¡ay, no!, ¡otra vez no!", había exclamado. El ladrón le apuntó con un arma de fuego a ella y al cliente Darío Rojas. Les robó dinero (más de $ 3.000), un traje del marido de Olivera, un equipo de música, y los zapatos y la moto de Rojas. En cierto momento pretendió ingresar en una habitación en la que dormía la hija de la mujer, pero ella lo enfrentó. "Antes de entrar ahí me vas a tener que matar. Ahí no hay plata, andate de acá", le dijo. "Alfonsín" la golpeó en distintas partes del cuerpo (está embarazada), pero ni así pudo acceder a la pieza, por la resistencia que opuso ella. Finalmente escapó.
Mientras las víctimas hacían la denuncia en la comisaría de Yerba Buena (allí tiene otra casa Olivera), el asaltante utilizó la moto de Rojas para perpetrar otros asaltos. El jueves a las 7 atacó a un chico de 15 años en Emilio Castelar y Alberdi. Luego de amenazarlo le robó la mochila y el teléfono celular. Horas después, a las 10, se detuvo frente a una camioneta que estaba estacionada en el pasaje Chazarreta al 2.000. En el vehículo estaban Susana Díaz y Berta Barros. El delincuente estaba acompañado por una menor. Las mujeres intentaron defenderse, pero el asaltante golpeó a Barros y escapó llevándose dinero. En el medio se dio tiempo para llamar a Olivera y a Rojas por celular. "Nos dijo que nos iba a matar si no levantábamos la denuncia. Yo le dije: ?vení, hacete el macho aquí. Te quiero tener dos minutos delante de mí?. Es un caradura", dijo indignada la mujer.
El jueves a la noche, a la moto se le terminó la nafta y en vez de cargar más combustible el ladrón le ordenó a su cómplice que dejara el vehículo en la casa de una mujer en Los Pocitos. "Me dijo que tenía problemas mecánicos, y yo le creí. Nunca me imaginé que era robada", dijo la mujer. Lo que no sabía "Alfonsín" era que tanta actividad ilegal lo perjudicaría. La Policía estaba tras sus pasos a causa de las múltiples denuncias y finalmente lograron atraparlo ayer a la mañana. Una comisión del Area Investigativa de la seccional 6a, al mando de los comisarios Víctor Zamorano, Ricardo Ledesma, José Díaz y Heberto Cortez lo atrapó cuando llegaba a su casa. También se detuvo a su cómplice, y se recuperó la moto y un equipo de música. "Más vale que ahora no salga de la cárcel. Si lo dejan suelto, yo lo voy a estar esperando", dijo Olivera, mientras veía cómo trasladaban detenido a "Alfonsín" hacia el Palacio de Tribunales.







