Tiraron la puerta a patadas y le robaron todo

Cuatro hombres armados entraron a una casa, maniataron al comerciante, a su hijo y a un peón, y se apropiaron de $ 41.500.

PREOCUPADO. Pedro Alberto Torres, de 55 años, muestra la caja en la que había guardado el dinero antes de que los delincuentes lo atacaran. LA GACETA / HECTOR PERALTA
PREOCUPADO. Pedro Alberto Torres, de 55 años, muestra la caja en la que había guardado el dinero antes de que los delincuentes lo atacaran. LA GACETA / HECTOR PERALTA
09 Octubre 2008

La noche había caído en Los Nogales. Desde afuera sólo llegaban los ruidos del campo. Mientras su hijo cenaba tranquilamente con un peón en la rústica cocina, el dueño de casa decidió recostarse en su dormitorio. Un par de horas mas tarde debía viajar hacia Córdoba para concretar unos negocios. De repente, unos gritos lo sobresaltaron. "¡Policía! ¡Todos abajo!", escuchó. Pero era un engaño. Delincuentes fuertemente armados habían entrado a su casa. "Me dejaron en la ruina. Pero agradezco al destino que al menos no le pasó nada a mi hijo", relató Pedro Alberto Torres, de 55 años. Ayer, cuatro ladrones le robaron $ 41.500.
Poco después de la medianoche, los asaltantes estacionaron su camioneta frente a la pequeña finca de Torres, ubicada en calle Mitre al 2.200. Caminaron sigilosamente por el camino de tierra, rodearon la vivienda y la atacaron por la parte de atrás. "Tiraron abajo la puerta de una patada. Tenían la cara cubierta y nos apuntaban con revólveres", contó Mauricio Torres, de 19 años, hijo del comerciante asaltado. Rápidamente, dos delincuentes maniataron con alambres al joven y a Inocencio Santiago Benítez, que estaba con él. Simultáneamente, los otros interceptaron a Torres cuando salía de su cuarto y lo redujeron.
Los asaltantes requisaron toda la casa. El comerciante aseguraba que no tenía ni un centavo, pero los delincuentes sabían que no era así y comenzaron a golpearlo. Sufrió heridas en la cabeza, en los brazos y en las piernas. "Esta gente sabía que yo tenía guardado ese dinero", señaló. Finalmente, dentro de un jarrón que está en el dormitorio del comerciante, los ladrones encontraron una caja de cartón que contenía los billetes. Huyeron llevándose además tres celulares. Sin embargo, el hijo del comerciante logró ver el rostro de cada uno de los ladrones y le dio los datos a la Policía. "Mauricio pudo ver cuando se escapaban; no le habían atado los pies y puedo salir corriendo detrás de ellos", aseveró Torres. Según sospecha, el atraco pudo haber sido orquestado por un hombre que trabaja en su mismo rubro. "La camioneta en la que se movilizaban es idéntica. Además, él le hizo varias preguntas sospechosas al sereno que trabaja en la casa. Por ejemplo, le preguntó con quién vivía yo y cuáles eran mis horarios. Lamentablemente, este señor le dio los datos", indicó la víctima.
El hombre aseguró que quien él considera un sospechoso puede haber preparado el robo para cobrarse una deuda que tenía con él. "El miércoles le hice un pago y quedé debiéndole $ 1.900. Yo le iba a pagar, porque soy hombre de palabra. Pero él decidió cobrarse de esta manera", afirmó. Luego, añadió: "era mi único capital. Estaba a punto de viajar hacia Cruz del Eje para comprar unas vacas. Incluso tenía alquilado el camión".
"Eran profesionales. Parecían tener unos 35 o 40 años y actuaron violentamente. Incluso, a mí me pusieron un revólver en la boca y me dijeron que me iban a matar si no les entregaba la plata", contó Mauricio Torres. Su padre realizó la denuncia en la Brigada Norte. Personal de Criminalística concurrió a la vivienda para levantar huellas que permitan identificar a los delincuentes.
"Había logrado reunir ese dinero gracias a una herencia y a ahorros que guardé durante varios meses", relató Torres con preocupación. Luego, se mostró aliviado de que el hecho no haya tenido consecuencias mayores. "Que me hayan llevado esa cantidad de plata me duele, porque no la voy a poder juntar en poco tiempo. Pero si le hacían algo a mi hijo me moría. Después del robo, él me decía: ?papá, ¿qué vamos a hacer ahora??. Yo le contesté que la plata va y viene, pero la vida no", señaló Torres.

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