CONCEPCION.- La Justicia secuestró ayer la escopeta con la que el tallerista Jorge Alberto Paliza mató a un joven, la madrugada del domingo.
La víctima, Marcos Isaac Coronel, habría recibido el impacto fulminante cuando, con su pandilla, se enfrentaba contra varios asistentes a una fiesta que se realizaba en la casa del mecánico. Paliza está detenido junto a otros tres jóvenes, compinches de Coronel, que participaron en la trifulca.
El origen de la pelea todavía es confuso. Los parientes de Paliza aseguran que Coronel, quien estaba bebiendo a unos 50 metros de donde se realizaba la fiesta, se acercó, con el fin de robar una moto a uno de los asistentes del encuentro. Advertidos del hecho, todos los invitados habrían salido para evitarlo. Fue entonces cuando se generó la batalla, a la que se sumaron los amigos de Coronel. La casa de Paliza fue blanco de varios impactos de balas. Se sospecha que fueron efectuados por el delincuente, antes de caer mortalmente herido. Sin embargo, la Policía aún no logró dar con el arma de Coronel. Anoche, el fiscal Edgardo Sánchez concretó allanamientos en la casa donde vivía la víctima y en otros lugares, para tratar de conseguir el arma, pero no la halló. La otra versión indica que el enfrentamiento fue el desenlace de una vieja rencilla que mantenía uno de los hijos de Paliza con Coronel. Hoy el fiscal comenzará a tomar declaración a los imputados en torno del mortal incidente. (C)
07 Octubre 2008 Seguir en 







