El hombre que ultimó al ladrón dijo que sólo intentó defenderse

San Martín al 100. El comerciante declaró ante el fiscal Sale en Tribunales y luego recuperó la libertad. Aseguró que el asaltante gatilló un revólver cuatro veces en su contra, pero que las balas no salieron. El hizo dos disparos.

TRAGICA ESCENA. El cuerpo de Oscar Vega quedó sobre la calle luego de haber recibido un disparo en la axila.LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
TRAGICA ESCENA. El cuerpo de Oscar Vega quedó sobre la calle luego de haber recibido un disparo en la axila.LA GACETA/ ANTONIO FERRONI
19 Septiembre 2008
Juan López Posse se tomó su tiempo y dio, tal como recordada, su versión de los trágicos hechos. El quinielero de 76 años que el miércoles mató de un balazo a un asaltante fue liberado ayer, luego de haber declarado ante la Justicia. Según la versión que le relató al fiscal, López Posse disparó para defenderse, porque el ladrón había gatillado varias veces su arma, aunque las balas no habían salido.
A las 10.30, el comerciante llegó a Tribunales, luego de pasar la noche en la alcaldía de la división Homicidios y delitos Complejos de la Policía. López Posse había sido aprehendido en la noche miércoles, luego de matar de un disparo a Oscar René Vega, de 33 años, un delincuente conocido como "Ojito".
Según fuentes judiciales, Vega ingresó armado en el local de López Posse, ubicado en San Martín 125. Algunos testigos dijeron que el ladrón iba acompañado por un chico, quien al verlo tendido sobre la calle gritó: "¡mataron a mi papá!".
Vega le exigió a López Posse que le entregara el dinero de la recaudación. El comerciante abrió su caja registradora, sacó varios billetes y se los dio a los asaltantes.
Según el testimonio que dio López Posse a la Justicia, el menor comenzó a insultarlo y a amenazarlo con que lo mataría sin dudarlo si no le daba más plata. Desesperado, el anciano sacó entonces otro fajo de billetes y lo arrojó al suelo. Cuando los asaltantes intentaron agarrar el dinero, el comerciante tomó un revólver calibre 32 del cajón. Vega lo vio, y gatilló su arma en cuatro ocasiones, pero las balas no salieron.
López Posse, entonces, disparó tres veces contra el delincuente. La primera vez, la bala no salió, la segunda aún no se sabe dónde impactó, y la tercera, alcanzó al asaltante cerca de la axila izquierda. Tras esto, Vega intentó huir. Salió del local, tomó su bicicleta y partió a contramano por San Martín, hacia la zona de El Bajo. Pero, a los pocos metros, cayó sobre el pavimento y murió. Los policías encontraron que Vega tenía en su poder un revólver calibre 32 y el dinero que le había robado al comerciante.
El delincuente había sido aprehendido en dos oportunidades. La primera de ellas, por robo agravado, el 29 de diciembre; la otra, el 11 de julio por portación ilegal de armas. "Mi defendido brindó una declaración minuciosa de lo que pasó", afirmó Luis Acosta, abogado de López Posse, luego de que este abandonara la fiscalía de Carlos Sale. El letrado consideró que su defendido actuó en legítima defensa y que su liberación fue acertada. "Tiene toda la voluntad de colaborar con la Justicia", aseveró. Además, añadió que, debido a la edad de su defendido, lo más apropiado era que no continuara detenido. "Se trata de una persona mayor, que sufre de hipertensión y que vivió una situación muy traumática. Quedó muy shockeado por lo que ocurrió. Lo único que quiere es estar con su familia", concluyó.
Según el Código Penal, la legítima defensa se ejerce cuando una persona repele una agresión ilegítima con los mismos medios con los que se produjo ese ataque. En el caso del miércoles a la noche, ambos hombres tenían armas de fuego.

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