24 Julio 2008 Seguir en 
CONCEPCION.- La inseguridad inquieta cada vez más a los vecinos de Juan Bautista Alberdi. Ayer, una comerciante del barrio San Martín se convirtió en otra víctima de un asalto perpetrado por la mañana por dos desconocidos que se alzaron de su negocio con un poco más de $1.500. María Beatriz González de Hasan, propietaria de un almacén ubicado en Marcelo T. de Alvear al 200, sufrió una herida cortante en el rostro al ser golpeada por uno de los delincuentes cuando era reducida. El atraco se registró alrededor de las 9, cuando la mujer se encontraba sola a la espera de los primeros clientes. En ese momento ingresó un hombre que le requirió una aspirina. “Luego de pagarme la compra con $10 me pidió un vaso con agua. Me negué a darle porque tenía que ir hacia el interior de mi casa e iba a dejar solo el negocio. Entonces sacó a relucir una pistola con la que me apuntó y advirtió que se trataba de un asalto”, indicó la víctima.
Culatazo
La mujer, asustada, comenzó a gritar y el asaltante la calló asestándole un fuerte culatazo en el rostro que la hizo caer al piso. Enseguida ingresó otro desconocido, también con el rostro descubierto. Ambos le exigieron a González de Hasan que entregara todo el dinero de que disponía. “Desde el suelo les dije que no tenía efectivo, pero ellos me levantaron tomándome de los brazos y me llevaron adentro. Ahí se dedicaron a revolver toda la habitación hasta que finalmente encontraron un frasco en el que guardaba $1.500. De la caja tomaron unos $80 que tenía y finalmente se fueron corriendo”, relató.
"El susto que sufrí fue tremendo. Tanto que me costaría reconocerlos si los vuelvo a ver. Pensé en lo peor, en que iban a matarme", reconoció. El atraco se produjo a dos cuadras de donde había sido cometido otro, el 8 de julio. Las víctimas fueron los propietarios del negocio Electro Sur, de Marcos Sastre sin número. En esa ocasión cuatros hombres irrumpieron en la casa de los comerciantes y se alzaron con $45.000 en efectivo, mas joyas y otros objetos de valor. Alberto Oyola y su esposa, María Rosa Antonelli, también fueron golpeados por los delincuentes.
En abril, dos empleados del negocio mayorista “Capo” fueron asaltados por desconocidos cuando trasladaban en un auto $100.000 para depositar en un banco local. Fueron interceptados en una esquina por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta y que a punta de pistola les arrebataron la totalidad de los valores. Hasta ahora ninguno de los hechos quedó esclarecido.
Culatazo
La mujer, asustada, comenzó a gritar y el asaltante la calló asestándole un fuerte culatazo en el rostro que la hizo caer al piso. Enseguida ingresó otro desconocido, también con el rostro descubierto. Ambos le exigieron a González de Hasan que entregara todo el dinero de que disponía. “Desde el suelo les dije que no tenía efectivo, pero ellos me levantaron tomándome de los brazos y me llevaron adentro. Ahí se dedicaron a revolver toda la habitación hasta que finalmente encontraron un frasco en el que guardaba $1.500. De la caja tomaron unos $80 que tenía y finalmente se fueron corriendo”, relató.
"El susto que sufrí fue tremendo. Tanto que me costaría reconocerlos si los vuelvo a ver. Pensé en lo peor, en que iban a matarme", reconoció. El atraco se produjo a dos cuadras de donde había sido cometido otro, el 8 de julio. Las víctimas fueron los propietarios del negocio Electro Sur, de Marcos Sastre sin número. En esa ocasión cuatros hombres irrumpieron en la casa de los comerciantes y se alzaron con $45.000 en efectivo, mas joyas y otros objetos de valor. Alberto Oyola y su esposa, María Rosa Antonelli, también fueron golpeados por los delincuentes.
En abril, dos empleados del negocio mayorista “Capo” fueron asaltados por desconocidos cuando trasladaban en un auto $100.000 para depositar en un banco local. Fueron interceptados en una esquina por dos hombres que se movilizaban en una motocicleta y que a punta de pistola les arrebataron la totalidad de los valores. Hasta ahora ninguno de los hechos quedó esclarecido.







