De panfletos libertinos censurados hace siglos

Por Beatriz E. de Parolo. HISTORIA.

22 Junio 2008
El norteamericano Robert Darnton, doctor en Historia, profesor y periodista, deslumbra con este libro a quienes se interesen por la Historia de Francia del siglo XVIII. Para "mirar" y analizar este período el autor construye un elaborado caleidoscopio, cuyos cristales serían los muy difundidos best sellers prohibidos en su tiempo.
¿Qué ingredientes predominan en los escritos libertinos, los libelos, los libros prohibidos de distribución clandestina?: el morbo, la pornografía, la ilustración soez, la difusión de lo que se quiere ocultar, la crítica a la autoridad real, a la Iglesia. Estos últimos ingredientes conforman el contenido de las 554 páginas de esta obra, que constituye un estudio absolutamente serio, meduloso y atrapante sobre qué leían los franceses en el siglo XVIII.
En efecto, el autor se consagra largamente al estudio de estos textos para responder, entre otros, el interrogante siguiente: si la Revolución Francesa fue una revolución de ideas -sustentadas en los textos de Rousseau y Voltaire- ¿hubo además otros materiales que ayudaron a construir la opinión pública?
La respuesta es brindada a lo largo de este minucioso trabajo a través del análisis de tres publicaciones: Teresa filósofa, El año dos mil cuatrocientos cuarenta y Anécdotas sobre madame la condesa Du Barry.
La primera obra, escrita probablemente por el marqués D?Argens, fue publicada en 1748 y describe la relación entre Marie-Catherine Cadière y Jean Baptiste Girard. Visiblemente libertina, da cuenta además de discusiones de orden filosófico entre los personajes. Además de su obscenidad manifiesta, este libro de sugerente subtítulo (Memorias para servir a la historia del padre Dirrag y de la señorita Éradice) muestra en los largos párrafos transcriptos por Darnton la intención última del relato: cuestionar la represión sexual de la mujer durante el "Siglo de las luces" y el autoritarismo ejercido sobre ella por parte de la autoridad religiosa.
Al segundo documento, el investigador lo define como "pesado y bombástico", distinto al anterior. "El primero impacta, el segundo moraliza", afirma. Escrito por Louis-Sébastien Mercier, conoció en su tiempo veinticinco ediciones. El texto describe una ingenua -para nuestro tiempo- fantasía utópica: el narrador, luego de discutir con un amigo filósofo sobre las injusticias del París de 1771, queda dormido y se despierta en 2440. El espacio público en particular ha cambiado en favor de una cultura democratizada. Un final pueril cierra el relato.
Anécdotas sobre madame la condesa Du Barry (1775) era un auténtico panfleto. Darnton caracteriza el texto como ingenioso, perverso, divertido e informativo, con una línea narrativa muy clara que se lee como un relato de éxito sexual, puesto que la protagonista pasa del burdel al lecho de Luis XV a la manera de una Cenicienta "subida de tono". Pero sostiene que estas "anécdotas" fueron revolucionarias, no en el sentido llano del término, sino porque "atacaron la legitimidad de la monarquía borbónica en sus mismos cimientos (?) Los franceses ya no podían ver a su rey ni como padre ni como dios".
A los fines de su recomendación, cabe señalar que esta obra recibió el National Book Critics Circle Award en 1995.
Esta primera edición en español fue impecablemente traducida por Antonio Saborit.© LA GACETA

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