Johnny Hallyday encarnó el ansia de libertad juvenil

15 Junio 2008
París.- Johnny Hallyday es parte de Francia como la Torre Eiffel o la baguette. Tres generaciones de franceses han festejado e idolatrado a este cantante francés de rock y música ligera. Entre ellos se encuentran también muchos políticos de renombre como el jefe de Estado de Francia, Nicolas Sarkozy, quien celebró junto con Hallyday su triunfo electoral hace un año en los Campos Elíseos. El antiguo presidente Jacques Chirac, por ejemplo, solía cenar con el cantante. Johnny Hallyday, que cumple hoy 65 años, personifica como ningún otro la generación de la posguerra. “El habla a los franceses con el alma a través de sus canciones”, según el diario francés "Le Monde", quien ha encumbrado a la estrella a la categoría de "Johnny national", a bien nacional francés. Cuando Hallyday anunció en diciembre por televisión que saldría por última vez de gira a finales de mayo de 2009, el desconcierto en un principio fue grande. Pero nadie quiere creerle. "No quiero aparecer sobre el escenario como un viejo rockero. Siento mucho respeto por el público. Sé, sin embargo, que echaré mucho de menos al público", dijo la leyenda del rock con ojos color azul metálico y cara de piel estirada con lifting, como la de un jovencito.
Con sus megaconciertos en estadios, Hallyday hace sombra a muchos de sus compañeros de profesión: empapado en sudor, con cadenillas de oro, gafas de sol y su guitarra sobre el escenario, suele hacer gritar a cientos de miles. Su carrera le viene desde la cuna: a la temprana edad de cinco años, Jean-Philippe Smet, su nombre de nacimiento, ya salía de gira con su padre.  
Lo que para los jóvenes americanos representaban Los Beatles y Elvis Presley, Hallyday era para los jóvenes franceses el "chico malo" de voz ronca: la encarnación de un nuevo sentimiento vital, del ansia de libertad.
Pero Hallyday nunca ha realizado una mera copia del rock americano. Ha desarrollado su propio estilo y lo ha renovado constantemente, integrando todas las tendencias musicales del momento como la psicodelia, el tecno o el hip-hop.
El amante de los Porsche, que vive preferiblemente en Saint-Tropez o Miami, también apareció continuamente en portadas de prensa por temas ajenos a la música. Tras su separación de la joven cantante Sylvie Vartan, Hallyday se cortó las venas; en 1970 sufrió gravísimas heridas en la cara en un accidente automovilístico y en 1984 se desmayó sobre el escenario durante un concierto. Debido a que nunca logró digerir del todo la separación de Vartan, sus siguientes divorcios y matrimonios fueron objeto de grandes tiradas en la prensa amarilla.
¿Por qué los franceses idolatran a este viejo rockero que hace de dos a tres horas diarias de gimnasio y se tiñe el pelo? "Es como un tocadiscos. Adapta su música a los tiempos", escribió la revista francesa "Le point". (DPA)

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