La era de la brevedad

Por Hernán Carbonell, para LA GACETA - La Cumbre (Córdoba).

08 Junio 2008
Hace unos años, el escritor norteamericano Paul Auster recopiló una serie de textos breves de autores inéditos, a partir de una convocatoria hecha desde su programa de radio. El volumen se llamó Creía que mi padre era Dios, y tuvo en cuenta para su selección lo insólito de las historias, la calidad y el rasgo de humanidad que contuvieran. Según el propio Auster, el eje fue "cómo todos formamos parte del mundo y, sin embargo, vivimos exiliados en él".
Algo similar ha emprendido la revista virtual Smith, que habitualmente trabaja con textos enviados por sus lectores en un sistema similar al de la enciclopedia virtual Wikipedia.
Apelando al sentido de comunidad que promueve lo cibernético, al formato hiperbreve y a los aires de vanguardia que parece ir absorbiendo la tecnología, la revista creó el proyecto No es como lo había planeado (No quite what I was planning), con el único requisito de que las historias contadas por los lectores / escritores estuvieran basadas en experiencias personales y descritas en sólo seis palabras. Según Smith, la idea provino de una mínima escrita por el mismísimo Hemingway: "Rebaja: zapatos de bebé, sin estrenar".
Al margen de este origen -legítimo o fraudulento-, es notoria la intención del proyecto de llevar a lo híper la teoría del iceberg, explotando al extremo aquello que se mueve entre la síntesis y lo indecible. Así, de electrónico, No es como lo había planeado se volvió libro, de los que tienen tapa, lomo y hojas.
Entre los historias aparecen el escepticismo woodyallenesco de "Cincuenta años, existencia de Dios improbable" y "Todo me llevó a ser ateo"; el humor de "Reparo retretes, me pagan una mierda" y "Dios dame paciencia, pero que sea ya"; el carveriano "El amor llamó. Yo estaba fuera"; el resumen capitalista de "Inspirado, contratado, despedido, cansado, jubilado, fallecido"; el austeriano "Ellos llamaron. Yo contesté. Número equivocado"; la poética de "Canto rodado en un río seco", o "Yo sigo haciendo café para dos" e "Intenten no pensar con demasiada intensidad", del propio Smith.
En épocas en que la discusión circula por los índices de autobiografía que contengan las obras literarias, sea en las novelas o en los blogs (íconos de lo autorreferencial), No es como lo había planeado se vuelve no sólo una alusión indirecta a la poética de los haiku y a los concursos literarios a partir de mensajes de texto, sino que dispara concretamente al dinosaurio que todavía estaba allí de Monterroso y a aquel axioma de Wallace Stevens, citado por Rodolfo Rabanal en El héroe sin nombre, de que narrar la experiencia "aumenta la probabilidad de no haber vivido en vano".La vida es breve. Aun justificándola.© LA GACETA

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