12 Febrero 2008 Seguir en 
El gobernador, José Alperovich, agradeció a los empresarios que están blanqueando a los trabajadores y señaló la importancia de la lucha que está ejerciendo el Ejecutivo contra el trabajo en negro.
“El empleado entendió que lo estamos ayudando”, señaló el mandatario. Puso como ejemplo la actitud que tomaron los trabajadores de una obra en construcción. “El dueño escondió a 10 empleados en negro (para no ser detectados por los agentes de la Dirección General de Rentas y de la Secretaría de Trabajo) en la torre de agua del edificio”, comentó. “Los demás empleados -que estaban en blanco- acompañaron a los inspectores para proteger a esos compañeros que estaban ocultos”, añadió.
Los favorecidos
Además, Alperovich destacó que, en la medida en que se registran más trabajadores, no solamente estarán mejor los empleados, sino también los empleadores.
“Detrás del blanqueo, la reactivación económica viene sola: aumentan las ventas y todos van a estar mejor”, aseveró el gobernador.
La semana pasada, los representantes de las seis principales asociaciones de Tucumán (la Federación Económica de Tucumán (FET), la Fundación del Tucumán, la Unión Industrial, la Sociedad Rural, la Asociación Tucumana del Citrus y la Cámara de Comercio Exterior) objetaron la medida. Las instituciones le entregaron al ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, una carta en la que piden que la Ley 7.999, que habilita los controles y establece multas a empresas que tengan empleados no registrados, sea revisada. Las entidades entienden que la norma es insconstitucional. Además sostienen que, junto a os operativos, también deberían bajarse las alícuotas de cargas e impuestos laborales.
Sin embargo, el ministro Jiménez ratificó los operativos de control. “Esta política se va a sostener con toda la intensidad. Eliminar el trabajo en negro es un objetivo clave de esta gestión”, afirmó a LA GACETA. Además destacó que los operativos serán intensos.
“El empleado entendió que lo estamos ayudando”, señaló el mandatario. Puso como ejemplo la actitud que tomaron los trabajadores de una obra en construcción. “El dueño escondió a 10 empleados en negro (para no ser detectados por los agentes de la Dirección General de Rentas y de la Secretaría de Trabajo) en la torre de agua del edificio”, comentó. “Los demás empleados -que estaban en blanco- acompañaron a los inspectores para proteger a esos compañeros que estaban ocultos”, añadió.
Los favorecidos
Además, Alperovich destacó que, en la medida en que se registran más trabajadores, no solamente estarán mejor los empleados, sino también los empleadores.
“Detrás del blanqueo, la reactivación económica viene sola: aumentan las ventas y todos van a estar mejor”, aseveró el gobernador.
La semana pasada, los representantes de las seis principales asociaciones de Tucumán (la Federación Económica de Tucumán (FET), la Fundación del Tucumán, la Unión Industrial, la Sociedad Rural, la Asociación Tucumana del Citrus y la Cámara de Comercio Exterior) objetaron la medida. Las instituciones le entregaron al ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, una carta en la que piden que la Ley 7.999, que habilita los controles y establece multas a empresas que tengan empleados no registrados, sea revisada. Las entidades entienden que la norma es insconstitucional. Además sostienen que, junto a os operativos, también deberían bajarse las alícuotas de cargas e impuestos laborales.
Sin embargo, el ministro Jiménez ratificó los operativos de control. “Esta política se va a sostener con toda la intensidad. Eliminar el trabajo en negro es un objetivo clave de esta gestión”, afirmó a LA GACETA. Además destacó que los operativos serán intensos.







