Analizaron el ADN de microorganismos. LA GACETA
07 Febrero 2008 Seguir en 

BUENOS AIRES.- Un grupo de científicos argentinos descifró el ADN de una nueva especie bacteriana capaz de vivir a bajar temperaturas y que tendrá importantes aplicaciones industriales. La bacteria fue denominada Bizionia Argentinensis.
Se trata del primer microorganismo cuyo genoma fue descifrado en su totalidad en el marco de un proyecto nacional, afirmaron los ministros de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao. Ambos encabezaron el anuncio del descubrimiento tras presentarle el informe a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La investigación fue realizada en conjunto entre Biosidus, una empresa de biotecnología de capitales locales, y el Estado. Comenzó en 2001 bajo el nombre de "Proyecto Genoma Blanco".
El estudio dio lugar a la búsqueda y al aislamiento de más de 400 microorganismos de los denominados extremófilos. Estos organismos están especialmente adaptados a ambientes difíciles para la vida, tales como aquellos en los que hay temperaturas muy altas o bajas, condiciones de sequedad o salinidad elevada.
Dentro de este tipo de bacterias, y especialmente en el continente Antártico, existen las psicrófilas psicrofílicas, que pueden sobrevivir a bajas temperaturas debido a la adaptación que han adquirido evolutivamente.
"El proyecto intenta llegar a un análisis profundo de las propiedades bioquímicas y del patrimonio genético de estos organismos para compararlos con bancos de datos ya existentes. El objetivo es identificar genes y funciones de potencial aplicación industrial", según la explicación técnica de los investigadores.
Aplicaciones
La cepa bacteriana que se estudió fue un novedoso hallazgo científico tecnológico que proviene de muestras de aguas superficiales tomadas en la Caleta Potter, ubicada frente a la base Jubany. El estudio estuvo a cargo de Walter Mac Cormack, del Instituto Antártico Argentino, y de Andrés Bercovich, de Biosidus.
“Una aplicación potencial es la utilización de las enzimas a bajas temperaturas, que puede ser utilizada en la industria alimenticia, del cuero y en la producción de jabones", explicó Mac Cormack.
La descripción de esta nueva especie bacteriana ha sido aceptada para su publicación al Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology, una prestigiosa revista científica donde se registran las nuevas entidades microbianas. (Reuters-DyN-NA)
Se trata del primer microorganismo cuyo genoma fue descifrado en su totalidad en el marco de un proyecto nacional, afirmaron los ministros de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao. Ambos encabezaron el anuncio del descubrimiento tras presentarle el informe a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La investigación fue realizada en conjunto entre Biosidus, una empresa de biotecnología de capitales locales, y el Estado. Comenzó en 2001 bajo el nombre de "Proyecto Genoma Blanco".
El estudio dio lugar a la búsqueda y al aislamiento de más de 400 microorganismos de los denominados extremófilos. Estos organismos están especialmente adaptados a ambientes difíciles para la vida, tales como aquellos en los que hay temperaturas muy altas o bajas, condiciones de sequedad o salinidad elevada.
Dentro de este tipo de bacterias, y especialmente en el continente Antártico, existen las psicrófilas psicrofílicas, que pueden sobrevivir a bajas temperaturas debido a la adaptación que han adquirido evolutivamente.
"El proyecto intenta llegar a un análisis profundo de las propiedades bioquímicas y del patrimonio genético de estos organismos para compararlos con bancos de datos ya existentes. El objetivo es identificar genes y funciones de potencial aplicación industrial", según la explicación técnica de los investigadores.
Aplicaciones
La cepa bacteriana que se estudió fue un novedoso hallazgo científico tecnológico que proviene de muestras de aguas superficiales tomadas en la Caleta Potter, ubicada frente a la base Jubany. El estudio estuvo a cargo de Walter Mac Cormack, del Instituto Antártico Argentino, y de Andrés Bercovich, de Biosidus.
“Una aplicación potencial es la utilización de las enzimas a bajas temperaturas, que puede ser utilizada en la industria alimenticia, del cuero y en la producción de jabones", explicó Mac Cormack.
La descripción de esta nueva especie bacteriana ha sido aceptada para su publicación al Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology, una prestigiosa revista científica donde se registran las nuevas entidades microbianas. (Reuters-DyN-NA)







