03 Febrero 2008 Seguir en 
La escasez de liquidez en el sistema financiero, como consecuencia de la salida de fondos especulativos del mercado, se está reflejando en la alta volatilidad de los precios de las materias primas, según afirma la consultora Abeceb.com en un informe.
No obstante, las bases económicas que influyen en la formación de los precios de estos commodities se mantienen estables y sólo serían afectados si se da una recesión muy profunda en los Estados Unidos.
Según estima el informe de la consultora que dirige Dante Sica, las cotizaciones de los commodities industriales se mantuvieron elevadas en los últimos años, pero se espera que sus valores se expandan a un ritmo menor o, inclusive, decrezcan moderadamente.
Los precios de los commodities tuvieron un crecimiento considerable durante los últimos siete años, y los valores máximos ya se habrían alcanzado.
Desde 2008 en adelante, podría observarse una desaceleración en la tasa de crecimiento de las cotizaciones.
El informe deja también en evidencia que el avance en los precios de las materias primas no responde únicamente a la mayor demanda mundial de estos bienes, sino también a la liquidez de los mercados en los últimos años.
“Frente al nuevo escenario de restricción en la liquidez internacional, la salida de los capitales especulativos que presionaban los precios hacia arriba puede generar una merma en los valores”, estima Abeceb.com
Desde que se desató la crisis bursátil mundial, cuyo epicentro fue el mercado hipotecario estadounidense, se verificó una baja en las cotizaciones de los commodities, que se revirtió levemente luego de la reducción de las tasas de interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.
El precio de la soja refleja el avance en la superficie sembrada del maíz sobre la oleaginosa.
La mayor previsión de consumo de etanol al momento de tomar la decisión de siembra provocará una caída de más de 18% de la producción sojera, llevando el stock sobre consumo mundial a 8,8%, equivalente a una provisión para sólo 32 días mientras que, en la campaña anterior, esa cifra era más del triple de jornadas.
Así, la menor producción en los Estados Unidos de soja eleva su precio -ese país produce 40% de las exportaciones mundiales- y genera una buena oportunidad para la Argentina y Brasil de cubrir la demanda excedente.
En el caso del maíz, podría haber un descenso del precio si la proyección de consumo de etanol en Estados Unidos cayera por la desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
“La caída de la actividad norteamericana debería ser muy profunda para que esto ocurriera”, agrega el estudio difundido por la consultora.
No obstante, las bases económicas que influyen en la formación de los precios de estos commodities se mantienen estables y sólo serían afectados si se da una recesión muy profunda en los Estados Unidos.
Según estima el informe de la consultora que dirige Dante Sica, las cotizaciones de los commodities industriales se mantuvieron elevadas en los últimos años, pero se espera que sus valores se expandan a un ritmo menor o, inclusive, decrezcan moderadamente.
Los precios de los commodities tuvieron un crecimiento considerable durante los últimos siete años, y los valores máximos ya se habrían alcanzado.
Desde 2008 en adelante, podría observarse una desaceleración en la tasa de crecimiento de las cotizaciones.
El informe deja también en evidencia que el avance en los precios de las materias primas no responde únicamente a la mayor demanda mundial de estos bienes, sino también a la liquidez de los mercados en los últimos años.
“Frente al nuevo escenario de restricción en la liquidez internacional, la salida de los capitales especulativos que presionaban los precios hacia arriba puede generar una merma en los valores”, estima Abeceb.com
Desde que se desató la crisis bursátil mundial, cuyo epicentro fue el mercado hipotecario estadounidense, se verificó una baja en las cotizaciones de los commodities, que se revirtió levemente luego de la reducción de las tasas de interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.
El precio de la soja refleja el avance en la superficie sembrada del maíz sobre la oleaginosa.
La mayor previsión de consumo de etanol al momento de tomar la decisión de siembra provocará una caída de más de 18% de la producción sojera, llevando el stock sobre consumo mundial a 8,8%, equivalente a una provisión para sólo 32 días mientras que, en la campaña anterior, esa cifra era más del triple de jornadas.
Así, la menor producción en los Estados Unidos de soja eleva su precio -ese país produce 40% de las exportaciones mundiales- y genera una buena oportunidad para la Argentina y Brasil de cubrir la demanda excedente.
En el caso del maíz, podría haber un descenso del precio si la proyección de consumo de etanol en Estados Unidos cayera por la desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
“La caída de la actividad norteamericana debería ser muy profunda para que esto ocurriera”, agrega el estudio difundido por la consultora.







