La medida empezará a regir el lunes, cuando los empleados del Estado provincial ingresen a las 8 de la mañana, en lugar de hacerlo a las 7, y se retiren a las 15, en vez de a las 14. Así lo establece el decretó firmado por el gobernador neuquino Jorge Sapag.
El texto detalla que la ley nacional 26.350, que estableció el adelantamiento de horario en el país, desde el 30 de diciembre de 2007, "no contempla adecuadamente la realidad geográfica neuquina, ya que la provincia limita con la Cordillera de los Andes, donde los días no sólo son más largos que en el resto de las provincias no andinas, sino que en el actual horario de ingreso resulta necesario encender las luces con el consecuente consumo de energía".
Finalmente, el decreto considera necesario "lograr un uso responsable y racional de la energía eléctrica dentro de las reparticiones dependientes de la administración pública central, entes descentralizados y empresas del Estado". La medida deja sin efecto "vía excepción" el horario establecido para el verano mediante el decreto 3.242 de 1992, que regía todos los años entre el 1 de diciembre y el primer lunes de marzo.
En Mendoza decidirán qué hacer a fin de mes
Mendoza es otro de los distritos que, desde el inicio, cuestionó el cambio de horario. El gobierno de esa provincia anunció que evaluará los efectos de la modificación para decidir, el 30 de enero, si sigue o no con la hora adelantada.
Además, en ese distrito se sumó la presión de distintas ONG que hicieron un pedido formal al gobierno del peronista kirchnerista Celso Jaque para volver al horario tradicional. Según estudios científicos de Mendoza, a partir de la modificación, el país está dos horas desfasado del huso que le corresponde geográficamente.
Por otra parte, la ola de calor de los últimos días y el turismo, entre otros factores, provocaron que en Mendoza y en San Juan creciera el consumo de energía, a pesar del cambio horario, según informó la empresa Distribución Troncal Cuyo (Distrocuyo). "En los primeros 15 días del año, en relación al mismo período de 2007, el consumo de energía creció un 4%", dice un comunicado.
Mario Cebreiro, de la empresa, atribuyó el aumento a un crecimiento vegetativo y a variaciones diarias que dependen mucho de la temperatura y de la luminosidad del ambiente. En cuanto a la influencia del cambio de horario, Cebreiro manifestó: "Vemos inicialmente que el horario de máxima demanda de la noche se ha desplazado desde las 22 horas hacia las 23.30.
Quejas del sector de la gastronomía cordobesa
El adelantamiento de una hora en los relojes, dispuesto a partir del 30 de diciembre pasado para todo el país por el gobierno de Cristina Fernández, ha generado reacciones adversas y a favor en distintos puntos de la Argentina.
En Córdoba, al igual que en San Luis y en Mendoza, hubo presiones al gobierno del peronista kirchnerista Juan Schiaretti para que este disponga la vuelta al horario que rigió hasta el 29 de diciembre del año pasado. En el caso de Córdoba, los reclamos estuvieron encabezadas por empresarios gastronómicos de Carlos Paz y de Río Cuarto.
Estos denunciaron que la medida provocó una reducción del 25% en los ingresos de los restaurantes. En San Juan, como en San Luis y en Mendoza, se analizaba el retorno al horario convencional, a contrapelo de la disposición nacional. Sin embargo, en la provincia cuyana, al igual que Tucumán tampoco se modificará el horario, según lo manifestó el gobernador de esa provincia, José Luis Gioja, que, como el tucumano José Alperovich, también es un peronista aliado del gobierno federal.
Esta no será la primera vez que el país estará dividido en dos horarios, a partir de la decisión de San Luis: en el invierno de 2004, a diferencia de este verano, se atrasó una hora el reloj, pero no en todos los distritos. La medida fue un fracaso; duró pocas semanas.(Télam-NA)








