Balance positivo
La sede central del Correo Argentino (ubicada en 25 de Mayo y Córdoba) estuvo desbordada el último día habilitado para realizar el traspaso. Ayer, durante la mañana, la cola de trabajadores se extendió por Córdoba hasta Muñecas. "Vinieron unas 500 personas y tuvimos que poner siete empleados para que atiendan únicamente los trámites de traspaso", explicó Oscar Burgos, jefe de Salón del Correo. Añadió que sólo en esa sede postal recepcionaron unos 30.000 formularios.
La gerenta de la Anses Tucumán, Susana Rezzónico, hizo un balance positivo de la operatoria. "Aún no tenemos las cifras definitivas, porque faltan procesar los datos de este mes, pero tuvimos una afluencia de público mayor a la que esperábamos", dijo. Estimó que fueron mayoría los trabajadores mayores de 40 años los que realizaron los traspasos. Mientras el Estado festeja la, según ellos, gran cantidad de personas que abandonaron la jubilación privada, desde la Unión de AFJP (Uafjp) aseguran que sólo un 10% de los trabajadores activos confiaron su pensión futura al Estado.
Un estudio que realizó la Superintendencia de AFJP, organismo oficial encargado de monitorear el funcionamiento de las administradoras, revela que Tucumán es la segunda provincia del país con mayor cantidad de trabajadores que estaban afiliados a una AFJP que optaron por pasar al Estado. Según el informe, nuestra provincia ocupa, con el 34,7%, el segundo lugar en el ranking nacional de personas que optaron por el régimen de reparto, por debajo de Jujuy, que tiene el 39,63%, y por encima de La Rioja, con el 28,3%.
El organismo nacional realizó un análisis comparando la cantidad de afiliados al sistema privado que había en cada distrito y que optó por la jubilación estatal. De allí resulta que en el NOA, sobre la base de esa proporción, se registró la mayor cantidad de traspasos.
LA GACETA consultó el último informe trimestral publicado por la Superintendencia de AFJP en el que se revela que los afiliados al sistema privado eran 10,9 millones en setiembre de 2007, pero los que efectivamente realizaban aportes eran apenas 4,5 millones. Según ese informe, si todos los que bajaron el formulario de traspaso están aportando, las administradoras podrían llegar a perder la comisión de hasta 1,6 millón de trabajadores, pero si no están en actividad o trabajan en negro, el impacto para esas empresas privadas será prácticamente imperceptible. Por eso las AFJP minimizan el impacto de la fuga de aportantes hacia el Estado.








