12 Enero 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- El Gobierno y las petroleras YPF, Petrobras y Esso acordaron hoy retrotraer los precios de los combustibles al 31 de octubre último, lo cual permitiría una baja de alrededor del 30%, y a cambio se podrá volver a exportar a partir de este fin de semana.
Según fuentes gubernamentales, el acuerdo entre las empresas y la Secretaría de Comercio Interior estipula que a cambio de la baja de precios las petroleras tendrán libertad para exportar, siempre después de garantizar el abastecimiento local. Los voceros estimaron que las compañías comenzarán de inmediato a actualizar los precios y desde hoy estarán vigentes en todas las estaciones de servicio de esa marcas.
De esta forma, el Gobierno espera poder normalizar el mercado de combustibles luego de prohibir las exportaciones el 7 de enero último.
En el acuerdo no participó la petrolera Shell, para la cual continuará vigente la prohibición de exportar, hasta que acceda a bajar los precios, revelaron las fuentes. Las compañías bajarán los valores de venta al público a los precios de referencia que tenían en el mercado interno el 31 de octubre pasado.
En los últimos dos meses las compañías petroleras habían aumentado los precios en casi 30%, según las marcas, en el expendio de nafta y gasoil.
Las naftas premiun se estaban vendiendo en el mercado interno entre $ 2,70 y $ 2,80 pesos por litros, mientras que en octubre pasado ese precio oscilaba entre los $ 2,20 y los $ 2,30. El Gobierno había decidido interrumpir las exportaciones el 7 de enero pasado, un negocio que anualmente llega a los U$S 4.000 millones.
Peor en el interior del país
La medida había sido tomada para forzar a las empresas a garantizar el abastecimiento de nafta en el mercado interno.
En algunas ciudades del interior del país, las naftas ya estaban a punto de alcanzar el precio de un dólar por litro, porque son las zonas menos expuestas a los controles oficiales.
También las mayores distancias desde las destilerías y la menor concentración de estaciones de servicio encarecen el combustibles en el interior, respecto a la Capital y el Gran Buenos Aires. En ciudades del interior como Neuquén, Resistencia, Posadas, La Pampa y Catamarca, Esso llegó a vender la nafta súper a $ 2,689 y la premium a $ 3,19.
Voceros de la Secretaría de Comercio Interior confirmaron que Shell tiene una posición fría y distante con el Gobierno, y aclararon que la empresa no podrá exportar hasta tanto no cumpla con la baja de precios.
Según se explicó, el Gobierno otorga permisos de exportación individuales a las empresas, que le permiten vender el combustible en el exterior, en el marco de la actual ley de hidrocarburos.
El acuerdo entre el Gobierno y las empresas no tiene plazos y mientras se cumpla con los precios y el abastecimiento interno, las empresas no tendrán restricciones en la exportación, señalaron los voceros. (NA)
Según fuentes gubernamentales, el acuerdo entre las empresas y la Secretaría de Comercio Interior estipula que a cambio de la baja de precios las petroleras tendrán libertad para exportar, siempre después de garantizar el abastecimiento local. Los voceros estimaron que las compañías comenzarán de inmediato a actualizar los precios y desde hoy estarán vigentes en todas las estaciones de servicio de esa marcas.
De esta forma, el Gobierno espera poder normalizar el mercado de combustibles luego de prohibir las exportaciones el 7 de enero último.
En el acuerdo no participó la petrolera Shell, para la cual continuará vigente la prohibición de exportar, hasta que acceda a bajar los precios, revelaron las fuentes. Las compañías bajarán los valores de venta al público a los precios de referencia que tenían en el mercado interno el 31 de octubre pasado.
En los últimos dos meses las compañías petroleras habían aumentado los precios en casi 30%, según las marcas, en el expendio de nafta y gasoil.
Las naftas premiun se estaban vendiendo en el mercado interno entre $ 2,70 y $ 2,80 pesos por litros, mientras que en octubre pasado ese precio oscilaba entre los $ 2,20 y los $ 2,30. El Gobierno había decidido interrumpir las exportaciones el 7 de enero pasado, un negocio que anualmente llega a los U$S 4.000 millones.
Peor en el interior del país
La medida había sido tomada para forzar a las empresas a garantizar el abastecimiento de nafta en el mercado interno.
En algunas ciudades del interior del país, las naftas ya estaban a punto de alcanzar el precio de un dólar por litro, porque son las zonas menos expuestas a los controles oficiales.
También las mayores distancias desde las destilerías y la menor concentración de estaciones de servicio encarecen el combustibles en el interior, respecto a la Capital y el Gran Buenos Aires. En ciudades del interior como Neuquén, Resistencia, Posadas, La Pampa y Catamarca, Esso llegó a vender la nafta súper a $ 2,689 y la premium a $ 3,19.
Voceros de la Secretaría de Comercio Interior confirmaron que Shell tiene una posición fría y distante con el Gobierno, y aclararon que la empresa no podrá exportar hasta tanto no cumpla con la baja de precios.
Según se explicó, el Gobierno otorga permisos de exportación individuales a las empresas, que le permiten vender el combustible en el exterior, en el marco de la actual ley de hidrocarburos.
El acuerdo entre el Gobierno y las empresas no tiene plazos y mientras se cumpla con los precios y el abastecimiento interno, las empresas no tendrán restricciones en la exportación, señalaron los voceros. (NA)







