13 Enero 2008 Seguir en 
Junto al crecimiento del consumo durante 2007, el sector crediticio también experimentó un importante alza: la gente ya no tiene tanto temor al endeudamiento y busca satisfacer sus necesidades con la toma de préstamos.
Según un informe de la consultora Abeceb.com, el consumo privado continúa siendo el principal impulsor de la economía y representa más del 65% del PBI, cuya variación en 2007 habría sido del 8,6%. Según el economista Orlando Ferreres, durante 2007 los créditos personales y prendarios fueron los más dinámicos, y acumularon una suba de casi 60%. “Los créditos de mayor plazo crecieron un 28% anual, a pesar de la crisis del mercado hipotecario que jaqueó a la economía de Estados Unidos y repercutió en las tasas de interés de todos los países del mundo”, sostuvo el experto.
Pese a estas buenas perspectivas y a lo auspicioso de la apertura crediticia, expertos y consultores recomiendan observar una serie de recaudos a la hora de decidir tomar un crédito por montos importantes.
“La modalidad de adquisición de vehículos cero kilómetro a tasa 0 encubre costos financieros finales que están por encima de cualquier tasa de crédito del mercado, porque el costo de los seguros incluidos en la cuota superan todos los valores de mercado”, afirma la asociación Consumidores Argentinos. Los gerentes de bancos consultados por LA GACETA, sin embargo, advierten que en ningún momento se ofrecen de esa manera los créditos a sus clientes. “Quizás en las concesionarias les dicen eso para vender más, pero nosotros siempre aclaramos cuáles son los costos de financiación”, explicó el gerente de un banco líder del mercado.
“Cuando usted decida adquirir un préstamo para la vivienda será de gran ayuda si antes de concretar la operación dedica algún tiempo a comparar las opciones más convenientes del mercado. Precio y términos de una hipoteca pueden ser negociables; por lo tanto, será importante conocer el costo total que implica obtener el préstamo a fin de ahorrar significativas sumas al negociar con una entidad crediticia”, recomienda la Subsecretaría de Defensa del Consumidor. Lupa en mano, mirar la letra chica de los contratos crediticios deber ser una tarea ineludible.
Según un informe de la consultora Abeceb.com, el consumo privado continúa siendo el principal impulsor de la economía y representa más del 65% del PBI, cuya variación en 2007 habría sido del 8,6%. Según el economista Orlando Ferreres, durante 2007 los créditos personales y prendarios fueron los más dinámicos, y acumularon una suba de casi 60%. “Los créditos de mayor plazo crecieron un 28% anual, a pesar de la crisis del mercado hipotecario que jaqueó a la economía de Estados Unidos y repercutió en las tasas de interés de todos los países del mundo”, sostuvo el experto.
Pese a estas buenas perspectivas y a lo auspicioso de la apertura crediticia, expertos y consultores recomiendan observar una serie de recaudos a la hora de decidir tomar un crédito por montos importantes.
“La modalidad de adquisición de vehículos cero kilómetro a tasa 0 encubre costos financieros finales que están por encima de cualquier tasa de crédito del mercado, porque el costo de los seguros incluidos en la cuota superan todos los valores de mercado”, afirma la asociación Consumidores Argentinos. Los gerentes de bancos consultados por LA GACETA, sin embargo, advierten que en ningún momento se ofrecen de esa manera los créditos a sus clientes. “Quizás en las concesionarias les dicen eso para vender más, pero nosotros siempre aclaramos cuáles son los costos de financiación”, explicó el gerente de un banco líder del mercado.
“Cuando usted decida adquirir un préstamo para la vivienda será de gran ayuda si antes de concretar la operación dedica algún tiempo a comparar las opciones más convenientes del mercado. Precio y términos de una hipoteca pueden ser negociables; por lo tanto, será importante conocer el costo total que implica obtener el préstamo a fin de ahorrar significativas sumas al negociar con una entidad crediticia”, recomienda la Subsecretaría de Defensa del Consumidor. Lupa en mano, mirar la letra chica de los contratos crediticios deber ser una tarea ineludible.







